Pregón-Homenaje a D. José Gálvez

forntEl domingo 29 de enero, el Cooperador D. Manuel Garrido Mora pronunció en el santuario de María Auxiliadora un pregón-homenaje dedicado a José Gálvez Ginachero, dentro del programa de actos en torno al que fuera nombrado Presidente perpetuo de los Cooperadores Salesianos.
En su emotivo discurso, D. Manuel destacó que Gálvez era un hombre caracterizado por tres rasgos muy identificados: malagueño, sin renunciar nunca a su ciudad y desviviéndose siempre por sus paisanos; de Iglesia, incluso en los momentos más comprometidos para quienes profesaban públicamente la fe católica; y salesiano, con un corazón que vibraba y sentía con el carisma de Don Bosco.

dav
Recordó el pregonero la sensibilidad social de Gálvez durante su época de alcalde, y su cariño constante por sus enfermos pobres del Hospital Civil, a los que atendió durante 58 años.
Pero D. Manuel hizo especial hincapié en la vinculación de Gálvez con la Casa salesiana de Málaga desde sus mismos orígenes, apareciendo en las fotografías de la época acompañando a los sucesores de Don Bosco (Miguel Rúa, Felipe Rinaldi y Pablo Albera); las visitas diarias de Don José a la Virgen María Auxiliadora, bajo cuya advocación denominó su clínica particular, como aún recuerda la lápida situada en la puerta del Hospital; y todo el auxilio económico, amén de su sensibilidad por la infancia y la juventud, que car
acterizaron sin duda su espiritualidad con un inconfundible acento salesiano.


Tras el pregón, que fue muy aplaudido y al que asistieron dos de las nietas del Siervo de Dios, Alicia y Mirentxu, se realizó una ofrenda floral. Los hijos de Don Bosco en Málaga ratificaron así muy emotivamente su adhesión a la causa de beatificación del Dr. Gálvez, cuya alma consideran -y con razón- que vibraba y sentía en salesiano.

Programa de Actos en los Salesianos

ActosSalesianosPROGRAMA DE ACTOS

El Dr. Gálvez Ginachero: Un corazón Salesiano.

Con el fin de dar a conocer la figura del D. José Gálvez Ginachero en su faceta relacionada con la Congregación Salesiana y como benefactor de las Escuelas Salesianas San Bartolomé de Málaga, se ha preparado el siguiente programa de actos:

Domingo 29 de enero: Mención a la figura de D. José Gálvez Ginachero en el triduo dedicado a S. Juan Bosco. Ofrenda floral y lectura del pregón por D. Manuel Garrido Mora, Salesiano Cooperador. (19:30 h. Santuario M- Auxiliadora)

Viernes 24 de febrero: Inauguración de la sala ‘‘D. José Gálvez Ginachero”. (18 h. Colegio Salesiano San Bartolomé)

Viernes 17 de marzo: Tarde de conferencias: “¡Gracias, Don
José!” (18 h. Salón de actos del Colegio Salesiano S. Bartolomé)

  • Proyección audiovisual: ‘‘De los talleres de artesanos a la escuela profesional del siglo XXI”.
  • ‘‘D. José Gálvez, una vida dedicada a los más desfavorecidos.”, D. Francisco García Villalobos (postulador de la causa de beatificación de D. José Gálvez).
  • Proyección fotos del Dr. Gálvez en el Colegio Salesiano de Málaga.
  • ‘‘El perfil salesiano del Dr. Gálvez”, D. Pedro Ruz Delgado (SDB).
  • Actuación musical.

 

 

 

La urna con sus restos mortales

urna

Esta fotografía de los restos de José Gálvez Ginachero se ha obtenido con ocasión de unos trabajos de mantenimiento de la cripta donde reposan, en la iglesia de la Victoria.

Es el único vestigio físico que nos queda de este hombre extraordinario, que durante toda su vida se entregó en cuerpo y alma a los más desfavorecidos; especialmente ejerciendo su profesión de médico ginecólogo, pero también como protector de los ancianos del Asilo de los Ángeles, de los niños de las Escuelas del Ave María y los Salesianos, de los conventos de clausura, del Seminario… Tantas y tantas obras de caridad que su gran corazón practicó sin cesar, desgastándose, por amor a Dios, por sus hermanos.

Es ciertamente perturbador recordar, al ver esta imagen, aquello que sabemos perfectamente pero nos resistimos a tener presente: la brevedad de la vida, la fragilidad de nuestra existencia. Polvo somos, y en polvo nos convertiremos.

Pero la conciencia de la caducidad de nuestros cuerpos no debe sumirnos en la tristeza ni la angustia. El papa Francisco, a principios de este mismo mes, con ocasión de la festividad de los fieles difuntos, nos dijo que en estos momentos “la tristeza se mezcla con la esperanza … sentimos que esta esperanza nos ayuda, porque todos nosotros tenemos que hacer este camino. Antes o después, todos. Con más o menos dolor, pero todos. Y al mismo tiempo, con la flor de la esperanza. Con aquella cadena que está anclada más allá, en la esperanza de la resurrección que no desilusiona. ¿Y quién hizo primero ese camino? Jesús. Nosotros caminamos el camino que Él ha hecho. El que nos ha abierto la puerta es Él mismo: Jesús. Con su cruz nos ha abierto la puerta de la esperanza. Nos ha abierto la puerta para entrar donde contemplaremos a Dios. Yo sé que mi Redentor vive, y que al final se levantará sobre el polvo, y yo lo veré: Yo mismo. Mis ojos lo contemplarán, y no otros”.

Por eso, ante los restos de ese gran hombre, no debemos entristecernos ni inquietarnos. Al contrario, su vida terrena llena de buenas acciones hacia sus semejantes debe ser ejemplo y modelo para nosotros, que tenemos aún la oportunidad de actuar como Dios quiere, para poder mañana merecer estar con Él.

Es el mensaje de esperanza que nos dijo el papa que debemos conservar: una “doble memoria, la memoria del pasado, de los nuestros que se fueron, y la memoria del futuro, del camino que nosotros tenemos que andar. Con la certeza, con la seguridad que brotó de los labios de Jesús: ‘Yo lo resucitaré en el último día’… También los cuerpos mortales se levantarán el último día, y aquellos que se hayan dormido en el Señor serán asociados a Él en el triunfo sobre la muerte”.

Fco Gª Villalobos