Un vicentino ejemplo del buen samaritano

Artículo sobre Gálvez en el Boletín de la Sociedad de San Vicente Paúl
(Para verlo a pantalla completa, pulse aquí)

El Dr. Gálvez en la historia de la medicina de Málaga

Interesante capítulo de “Málaga desconocida” coordinado y presentado por Salvador Jimenez, y dedicado en esta ocasión a la Historia de la Medicina en nuestra ciudad. Puede localizarse la referencia a José Gálvez Ginachero entre los minutos 12,10 a 17,35 del documental.

Enhorabuena a Canal Málaga y a su equipo de profesionales por esta cuidada producción, destacadamente a Salvador Jimenez.

María de la Cruz Salazar primera matrona numeraria de la diputación provincial de Málaga

MariaCruzSalazarEl pasado día 29 de junio 2018, se representó “Historia de la Salud” en el cementerio histórico de San Miguel de Málaga, una visita teatralizada organizada por “Eventos con Historia” una empresa dirigida por Eduardo Nieto, y que se dedica a la animación y teatralización de eventos. En esta ocasión se representaron diversas escenas teatralizadas, donde actores daban vida a importantes personajes del mundo de la sanidad malagueña. Entre ellos, la actriz Inmaculada Márquez dio vida de forma magistral, a la matrona María de la Cruz Salazar, y el actor José Luis Zumaquero García, también de forma brillante, al Dr. Gálvez Ginachero.

Según consta en el Reglamento del Colegio Provincial de Matronas de Málaga de 1925, la maternidad provincial del Hospital Civil S. Juan de Dios de Málaga era la institución benéfica por excelencia y a ella acudían las indigentes que además de serlo, pudieran demostrarlo, mediante la inscripción en el Padrón de Beneficencia de los municipios de la provincia.

Las matronas que trabajaban para la Beneficencia Municipal de Málaga, asistían gratuitamente a domicilio los partos de las mujeres más humildes, siempre que el parto fuera normal; en el caso de existir complicaciones, debían avisar al médico, que podría atender a la parturienta el mismo, o disponer su traslado al Hospital Civil.

Las clases altas eran atendidas en las consultas privadas de los médicos tocólogos; las clases medias eran asistidas en sus domicilios por médicos generales o matronas privadas; y las clases pobres, en el caso de tener alguna complicación, se veían obligadas a acudir a los hospitales de beneficencia como el Hospital Civil Provincial. En Málaga se da el caso que este hospital era dirigido y asistido por los mismos médicos de reconocida fama en la asistencia privada, como el Dr. Gálvez Ginachero.

Durante una gran parte de este periodo histórico (1890-1940), el Dr. Gálvez Ginachero estuvo como Jefe y Director de la Maternidad malagueña. En la salas del hospital podían asistir los partos los médicos, las matronas de servicio, o las alumnas de la escuela de matronas. En el caso de que el parto lo realizara una alumna, siempre era supervisado por la matrona numeraria, por lo que en el registro en la historia clínica obstétrica siempre figuraba la matrona.

Entre los años cuarenta y cincuenta del siglo XX el servicio de maternidad del Hospital Civil de Málaga atendió el 40,5% de los partos que se realizaban en Málaga capital. De la mayoría de los partos realizados en el hospital, durante la primera mitad del siglo XX, un 78,4% eran realizados por las matronas. La estancia media hospitalaria en general de una parturienta en la maternidad del Hospital Civil era de unos 12 días. Este parámetro estaba relacionado con la procedencia de la gestante, en concreto dependía de si la embarazada era de origen rural, urbano o transeúnte y cuando era la matrona la que atendía el parto, el 93,7% de las mujeres cursaban sin fiebre.

A la vista de estos datos, que denotan un importante y progresivo aumento en el número de partos atendidos en la maternidad de Hospital, y unos excelentes resultados sanitarios, se entiende el gran índice de popularidad y el prestigio alcanzado por la Maternidad del Hospital Civil, las matronas y por el Dr. Gálvez entre las futuras madres de Malaga y su provincia, y en la sociedad malagueña en general, durante estos años.

En 1948 se creó la Escuela Especial de Matronas del Hospital Civil de Málaga, bajo la dependencia jerárquica de la Dirección General de Enseñanza; fue el Dr. José Gálvez Ginachero, el fundador de esta escuela de matronas. En 1949 D. José escribió el prólogo al libro “Obstetricia para Matronas” del Dr. Orengo Díaz del Castillo, y en él da a entender cuál es su idea de los conocimientos que debe adquirir una matrona en su formación práctica:

“… desarrollar la parte científica con la suficiente extensión para que sea fácil hacerse cargo de lo que se trata de inculcar, sin necesidad de aprenderlo de memoria, y la parte práctica… los detalles indispensables para que haya la concordancia necesaria entre lo leído y lo visto, que es, a mi juicio, lo que necesita todo el que va a aprender una técnica”.

  1. José Gálvez comprendió la importancia de la formación especializada, y la necesidad de contar en Málaga con matronas que fueran profesionales de gran formación y experiencia práctica, para que realizaran labores de enseñanza en su nueva escuela del Hospital Civil. Las Hijas de la Caridad no tenían permitido atender partos. Por ese motivo ofreció esta misión a personas de su total confianza que ya habían trabajado anteriormente con él mismo en el hospital madrileño de Santa Cristina y que fue inaugurado por los reyes Alfonso XIII y Victoria Eugenia en 1924, bajo el nombre de Escuela de Matronas y Casa de Salud Santa Cristina, para la asistencia de mujeres y la enseñanza de matronas.

Según consta en los archivos de la Diputación provincial de Málaga, en los años treinta, se contrató a matronas expertas para realizar funciones docentes en la Escuela de matronas de Málaga. En la partida presupuestaria de la Escuela de Matronas del año 1931 se consigna la contratación de una matrona, María de la Cruz Salazar, procedente de Bilbao, “… con las condiciones precisas de idoneidad y práctica”, para prestar servicio en la Escuela de Matronas de la maternidad provincial del Hospital Civil, con un sueldo de 2.000 pesetas anuales.

Con estas condiciones económicas, y con una plaza fija en la diputación provincial, viene a Málaga Doña María de la Cruz Salazar, la primera matrona y la primera mujer numeraria con una plaza en esta institución malagueña. En la revista Anales de la Diputación, es donde aparece publicado su nombre como la única mujer, entre un largo listado de médicos y practicantes hombres también numerarios, que formaban el parte del personal facultativo de la beneficencia provincial, presididos por el decano y director del hospital y de los servicios de maternidad y ginecología, D. José Gálvez Ginachero.

Esta gran profesional, dedicó toda su vida a la enseñanza en la escuela de matronas del Hospital Civil; al jubilarse, se le hizo una gran fiesta de reconocimiento en el Hospital Noble de Málaga, y finalmente volvió al País Vasco, su tierra, donde falleció.

Silvia Dolores García Barrios

 

La causa del doctor Gálvez en el Vaticano

El día 20 de febrero, en la sede de la Congregación para las Causas de los Santos, sita en la plaza de Pío XII, número 10, a pocos metros de la plaza de san Pedro, ha tenido lugar a las 15:30 la apertura de las actas de la causa del Siervo de Dios José Gálvez Ginachero.

En dicho acto, tal como nos ha informado el Postulador de la Causa del Siervo de Dios, D. Salvador Aguilera López, estaban presentes el oficial encargado por dicha Congregación para la apertura, Monseñor Giacomo Pappalardo, el vicario episcopal de acción caritativa y social de la diócesis de Málaga, D. Gabriel Leal Salázar y un nutrido grupo de condiocesanos que, por una u otra razón, se encontraban en la Ciudad Eterna.

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Mons. Pappalardo (derecha) y D. Salvador Aguilera

El acto de apertura ha sido breve pero intenso. Tras unos momentos de oración, se ha procedido a abrir las cajas que contenían toda la documentación de la fase diocesana, cajas que habían sido lacradas en la sesión de clausura el pasado día 16 de junio en la Basílica de la Virgen de la Victoria y que habían sido entregadas en el Dicasterio Vaticano el 13 de julio del pasado año.

Con este paso, se ve cada día más cerca el momento en el que la Iglesia proponga como modelo de santidad a este insigne malagueño que, tal como podemos leer en el monumento a él dedicado en los jardines de la Catedral Malacitana, «consagró su vida al servicio de España, de la ciencia y de la caridad cristiana».

: Mons. Pappalardo, cuarto por la derecha; De derecha a izquierda.. Mons. Pappalardo (4º), D. Gabriel,(6º) D. Salvador (7º)
De derecha a izquierda..
Mons. Pappalardo (4º), D. Gabriel,(6º) D. Salvador (7º)

 

Visita de la Presidencia Nacional SSVP a Málaga

(Sacado de http://www.ssvp.es)
 Hasta Málaga capital se desplazaron en febrero el Presidente y la Vicepresidenta, en pro de la causa de beatificación del Siervo de Dios D. José Gálvez Ginachero, donde fueron recibidos por el Obispo de Málaga,  Ms. Jesús Catalá Ibañez, así como por los miembros de la Asociación Pro beatificación: D. Francisco García Villalobos, secretario general de la Diócesis y postulador de la causa de canonización, Sor Cecilia Collado H.C., y por una nieta del siervo de Dios, Mirenchu de Haya Gálvez. Se excusó el P. Miguel Romón Vita, C.M. que también tenía previsto asistir al encuentro.
Visita al Sr. Obispo de Málaga, Ms. Jesús Catalá Ibañez

Ms. Catalá que prodigó una cálida bienvenida, se interesó por la visita, comprometido con la causa, también mostró su disposición a apoyar la creación de Conferencias de San Vicente de Paúl en Málaga, de las  que era eximio miembro, D. José Gálvez Ginachero.

Al llegar a la Basílica, Real Santuario y Parroquia de Santa María de la Victoria y de la Merced, nos acompañó el párroco, Padre Alejandro Escobar, mostrándonos donde, en un lateral de la parroquia, a los pies del altar de la Inmaculada, está enterrado el Siervo de Dios. Allí rezamos una oración por su alma acompañados también por su nieta Mirenchu de Haya y por Francisco García. El Padre Alejandro nos enseñó a continuación profusamente el Real Santuario, a destacar la tenebrosa cripta de los Condes de Buenavista y la impresionante cúpula que alberga el trono de la Virgen de la Victoria, talla del siglo XV y Patrona Principal de toda la diócesis de Málaga.

D. Francisco García Villalobos, Sor Cecilia Collado H.C., Dª. Mirenchu de Haya Gálvez y Presidencia SSVP

Como actuaciones a seguir para fomento de la causa de beatificación, se ha acordado en estos próximos meses a través del párroco, promover una reunión informativa a feligreses de la parroquia que quieran comprometerse a la formación de al menos una Conferencia de la SSVP en Málaga capital, con el nombre del Siervo de Dios. Con la presencia de esta Conferencia y amparados por la Asociación, el Consejo Nacional de la SSVP se compromete a fomentar acciones tendentes a difundir y apoyar con distintas iniciativas, la causa pro beatificación de este gran hombre, modelo de vida para todos los vicentinos. El material de la causa de beatificación del Dr. Gálvez instruido en la Diócesis de Málaga ha sido ya entregado en la Congregación para la Causa de los Santos de Roma, con fecha 16 de junio pasado.

D. José Gálvez, obtuvo la licenciatura de Medicina en Granada y el doctorado “cum laude” por la Universidad Complutense de Madrid. Amplió sus estudios en París. En 1893 ingresó en el Hospital Civil de Málaga. Fue también Director-fundador de la Casa de Maternidad Santa Cristina, de Madrid y alcalde de Málaga.

El Dr. Gálvez Ginachero no hizo distinciones ideológicas ni económicas a la hora de atender a sus pacientes, se dedicó exclusivamente a ejercer lo mejor posible su profesión sin importarle el bando al que perteneciera cada herido o cada enfermo. Fue encarcelado en dos ocasiones por estar relacionado con la Adoración Nocturna y por la falsa acusación de colaborar con el golpe de estado. Tras las encarcelaciones y después de haber sufrido la muerte de uno de sus yernos y el secuestro de una de sus hijas durante la guerra, lo único que dejó escrito en su cuaderno de notas fue: “Acostúmbrate a llevar con buen ánimo las pequeñas mortificaciones que te da la vida”.

Altar de la Inmaculada y tumba del Siervo de Dios D. José Gálvez Ginachero

En su vida espiritual fue un hombre convencido totalmente de su fe, para él la vida era el modo de conseguir un lugar en el cielo, veía en los enfermos y en los pobres al propio Cristo y así los trataba, con toda su dedicación y su atención, intentando siempre hacerles la vida más llevadera.

De espíritu vicenciano, tuvo como médico en el hospital, una estrecha colaboración con las Hijas de la Caridad. D. José fue miembro de las Conferencias de la Sociedad de San Vicente de Paúl siempre en sintonía con sus valores y metas. Se embarca en decenas de proyectos que buscan la dignidad del hombre y que ofrecen una visión y ejemplo del papel del seglar en la Iglesia y de la participación activa en los cambios sociales de su tiempo, haciendo viva la doctrina social de la Iglesia, que tiene su desarrollo en la “Rerum Novarum”, de la que Federico Ozanam fue precursor.

Murió cristianamente el 29 de abril de 1952 a los 86 años de edad.

20 de febrero, apertura en Roma de la Causa del Dr. Gálvez

(Publicado en diocesismalaga.es)

Mañana, 20 de febrero, tendrá lugar en Roma, en la sede de la Congregación para las Causas de los Santos, la apertura canónica de las actas de la causa del siervo de Dios José Gálvez Ginachero.


Tras la clausura de la fase diocesana el pasado 16 de junio por parte de nuestro Obispo D. Jesús Catalá Ibáñez, la causa del Dr. Gálvez ha seguido adelante en Roma con los pasos fijados por la normativa canónica. El primero de ellos fue la entrega de las actas en el Dicasterio, junto a la documentación del acto de clausura; el oficial responsable dio a los portadores, D. Federico Cortés Jiménez y D. Francisco García Villalobos, un documento con el que se protocolaba la causa y se acusaba recibo.

El segundo paso fue el nombramiento del sacerdote rondeño D. Salvador Aguilera López como Postulador para la fase romana; a él le ha correspondido solicitar el paso que tendrá lugar el día 20, la apertura de las actas.

Una vez que tenga lugar este tercer paso, y tras verificar que están presentes todos los elementos necesarios, se darán otros pasos ulteriores (separar el Trasunto de la Copia Pública, verificar la numeración de las páginas,…) hasta llegar a la declaración de la validez jurídica, es decir, la declaración oficial en la que se certifica que la fase diocesana se ha hecho siguiendo correctamente la normativa vigente.

Pasado el cuarto, aún quedan tres pasos más, el nombramiento del Relator, la preparación de la Positio y la entrega de ésta para que sea estudiada por parte de los consultores teólogos. Por tanto, en cuanto se publique el decreto de validez jurídica se procederá al nombramiento del Relator que, junto al Postulador y otros colaboradores, comenzarán a preparar la Positio cuyo fin es probar que, en verdad, el Siervo de Dios José Gálvez vivió las virtudes en grado heroico.

A este evento histórico se unirán, invitados por el Postulador de la Causa, los sacerdotes malagueños que están realizando sus estudios en Roma y algunos condiocesanos más que, por una u otra razón, se encuentran ese día en la ciudad eterna.

La Sociedad de San Vicente de Paúl por la Causa de su Beatificación.

Con motivo de la Fiesta de San Vicente de Paúl,la Sociedad que lleva su nombre envió un artículo de su revista OZANAM, que fue publicado en la web de la Diócesis y que nosotros hemos reproducido en la entrada anterior.

También reproducimos dos documentos de interés que obran en el Archivo de la Diócesis y que de los que se les ha enviado copia, ya que sus archivos en Madrid fueron quemados en la guerra civil.

ACTA 309– ARCHIVO HISTORICO DIOCESIS MALAGA

RECOGIMIENTO DE NIÑOS ABANDONADOS SAN VICENTE PAUL. GALVEZ SUFRAGA EL ARRENDAMIENTO DE UNA CASA DE RECOGIMIENTO PARA NIÑOS. EN ESTE INTERESANTISIMO DOCUMENTO SOBRE EL RECOGIMIENTO NOCTURNO DE NIÑOS ABANDONADOS DE SAN VICENTE DE PAÚL, EL DIRECTOR DE LA INSTITUCION EXPONE “LA MUDANZA DEL ESTABLECIMIENTO A UN LOCAL MÁS AMPLIO Y CONVENIENTE, GRACIAS A LA GENEROSIDAD DEL BIENHECHOR DON JOSÉ GÁLVEZ GINACHERO QUE HACE LA LIMOSNA DE SUFRAGAR EL ARRENDAMIENTO DE LA CASA. EN AGRADECIMIENTO SE ACUERDA QUE CADA DIA AL HACER LA COMUNIDAD LAS ORACIONES ACOSTUMBRADAS, SE RECE UN PADRE NUESTRO A SAN JOSÉ INTERESÁNDOLO ESPECIALMENTE POR LA SALUD Y FELICIDAD DE TAN GENEROSO BIENHECHOR”.

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Transcripción:

“En la ciudad de Málaga a treinta y uno de julio de mil novecientos cinco, reunido el Consejo de Dirección del Recogimiento nocturno de niños abandonados en su nuevo local de la calle de Pozos Dulces nº 19, bajo la presidencia del Consejero Don José Luis Álvarez de Linera y con asistencia del Sr. Director de la Casa Don Joaquín Bugella y Bao, del Capellán-Rector Don Diego López Linares, del canónigo Don Damián Sánchez Canella y del secretario que suscribe, se abrió la sesión con la invocación al Espíritu Santo y se leyó el acta de la anterior, que fue aprobada. El Señor Director expuso al Consejo la tramitación que había llevado la mudanza del establecimiento a un local más amplio y conveniente, gracias a la generosidad del bienhechor Don José Gálvez Ginachero que como ya consta en el acta precedente hace la limosna de sufragar mensualmente el arrendamiento de la casa, y propuso que en el mismo momento en que se tomaba posesión del mismo local, acordara el consejo dar a dicho Señor un testimonio de gratitud algo más expresivo que un simple voto de gracias consignado en acta. Considerado justo lo expuesto se acordó por unanimidad el instituir de manera permanente, desde el día de hoy y mientras tenga vida la institución, el que al hacer la comunidad las oraciones acostumbradas por la mañana y por la noche, se rece un Padre Nuestro a San José interesándolo especialmente por la salud y felicidad de tan generoso bienhechor, y que se deduzca certificación de este acta para entregarla al Señor Gálvez, quedando comisionados de la entrega los Sres. Director y Capellán-Rector.”

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07/05/1910

NOMBRAMIENTO – ARCHIVO HISTORICO DIOCESIS MALAGA

NOMBRAMIENTO DE MIEMBRO DE LA CONGREGACIÓN DE SAN VICENTE DE PAUL. ESTE NOMBRAMIENTO EXPEDIDO POR EL SUPERIOR GENERAL ANTONIO FIAT, CUYA TRADUCCIÓN DEL LATIN AL CASTELLANO SE ACOMPAÑA, ES OTRO TESTIMONIO ESCRITO DE SU CARIDAD INAGOTABLE, PUES ES UN RECONOCIMIENTO EN EL QUE SE LE AGRADECE POR PARTE DEL SUPERIOR GENERAL DE LAS CONGREGACION DE LA MISION SAN VICENTE PAUL Y DE LA SOCIEDAD DE LAS HIJAS DE LA CARIDAD SU “SINGULAR BENEVOLENCIA”.

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La permanente de la Asociación pro-beatficación informa

Tras la reunión celebrada En la parroquia de la Victoria (Málaga), el día 28 de octubre de 2017 en la que los asistentes dialogaron sobre el estado actual de la causa de beatificación,  nos comunican iniciativas y propuestas en relación con la misma.

  • Beatificación. D. Salvador Aguilera López comunica que la apertura de la causa en la Congregación vaticana ha quedado fijada para el día 4 de diciembre a las 12,30 h.
  • Jornada Hospital Civil. Se ha fijado el acto de homenaje a Gálvez en el Hospital Civil para el día 24 de noviembre a las 11,30 h. Participarán el Dr. Juan Cristóbal Corral, el Dr. Federico Soriguer, el secretario de la Asociación, y posteriormente se realizará un breve recorrido por el Hospital incluyendo el lugar donde se halla el busto de Adrián Risueño y el mural de Marcos Reina.

 

Semblanza de José Gálvez Ginachero en la clausura de la fase diocesana

SEMBLANZA DE JOSÉ GÁLVEZ GINACHERO
CLAUSURA DE LA FASE DIOCESANA DEL PROCESO DE BEATIFICACIÓN
16 DE JUNIO DE 2017semblanza

Fue D. José Gálvez Ginachero, enjuto de carnes, parco en palabras, largo en obras, de voluntad firme, de trato afable, de vasta erudición, inteligentísimo, patriota, estudioso, magnánimo, limosnero, trabajador incansable, madrugador empedernido, de comunión diaria, caballero intachable y católico perfecto”.

Ciertamente, esta descripción se aproxima con mucha fidelidad al carácter de nuestro Siervo de Dios. Yo sólo añadiría un rasgo que el periodista obvió, quizás por evidente: su amor a Málaga y a los malagueños, que es lo mismo que decir su amor al prójimo. Gálvez siempre se desvivió por nuestra ciudad; y los cantos de sirena de la corte madrileña no pudieron arrebatárnoslo. La selecta clientela de la capital de España –incluso atendía a la corte real-, y la dirección técnica de su magno legado, el Hospital Santa Cristina, fueron pospuestos por la atención preferente que prestó en nuestra ciudad a los pobres y a los leprosos del Hospital Civil, que ocupaban un lugar privilegiado en su cuidado médico, humano y cristiano.

Desde que tuvo uso de razón, Gálvez antepuso a su interés el interés ajeno. A lo largo de toda su vida, su caridad fue proverbial. Pero no fue un pródigo. La investigación ha demostrado que su generosidad inagotable obedecía a un proyecto bien definido y fundado de promoción de la persona. La Caridad de Gálvez Ginachero no era tampoco un modo de perpetuar estructuras sociales injustas, sino al contrario, expresión amorosa de una gran sensibilidad, de una gran empatía, necesaria en la época de D. José y también en la nuestra, y que presupone valores como justicia, solidaridad, igualdad, dignidad humana o generosidad.

Era constante su preocupación por los enfermos y los pobres; su sensibilidad hacia los niños y hacia los más mayores… Por eso Gálvez no fue “dando dinero” de modo indiscriminado y absurdo. Antes bien, su concepción, podríamos decir personalista del hombre, el altísimo valor que otorgaba a la dignidad humana, fruto no de una ambigua filantropía sino de una sólida antropología cristiana, se puso de manifiesto en las iniciativas desarrolladas durante toda su existencia de modo constante y que -efectivamente- terminarían empobreciéndole al final de sus días.

Desde el trato humanísimo a las embarazadas, las parturientas y a sus bebés;

-la protección de la infancia y juventud (véanse los beneficios dispensados a las Escuelas del Ave María, las Escuelas de San Bartolomé de los Salesianos, el Colegio Jesuita, etc.);

-el desarrollo integral de la persona en su madurez (puesto de manifiesto en la propia capacitación profesional de las citada Escuelas, los sindicatos agrarios católicos, o su actividad profundamente social durante su etapa de alcalde): un cargo que ocupó a pesar suyo, pero que honró con constantes iniciativas en pro de la salud pública, facilitando con las llamadas Casas Baratas, el acceso de los trabajadores a una vivienda digna, promoviendo a la mujer, como se ejemplificó con el nombramiento de nuestra primera concejala, Teresa Azpiazu; etc.

-la colaboración con las Cofradías en los años 20 para prestar asistencia a los niños sin hogar en el inmueble que hoy es sede de la Agrupación de Cofradías de Semana Santa;

-su preocupación personal por los presos tras la guerra civil y por sus hijos para que no estuvieran abandonados en las calles;

-por los parados, y por los discapacitados, como las atenciones a los niños ciegos en colaboración con la Sociedad Malagueña de Ciencias, hoy Academia…);

-la dimensión espiritual (Adoración Nocturna, Acción Católica…);

-el trato digno de los ancianos, tristemente abocados, como incluso hoy día denuncia el papa Francisco, a la “cultura del descarte” (Asilo de los Ángeles)…

…Toda la panoplia, en fin, de actividades incesantes del Dr. Gálvez, abarcando todas y cada una de las etapas de la vida humana, demuestran sin lugar a dudas que su inquebrantable actividad lo fue por y para la persona, por y para el hombre y la mujer de su tiempo, por y para sus congéneres; haciendo patente su profundo amor al prójimo, estructurando con su vida y sus obras un auténtico sistema de promoción social cuya herencia aún perdura, y que fue mucho más allá de las incontables monedas que sus manos bondadosas repartieron a lo largo de toda su vida.

Fue un hombre sereno y valiente. El valor, en su caso, no hace falta presumirlo, porque quedó en él demostrado, especialmente durante las dos detenciones que sufrió, y durante la guerra y la posguerra.

La templanza la acreditó con su moderación en la comida y bebida, siendo además promotor del deporte y el ejercicio, como equilibrio saludable para el esfuerzo de la mente.

Pero la base de su fortaleza inagotable, más allá de su metódica constancia y su férrea determinación, fue siempre su profunda espiritualidad. Permanentemente atento a las indicaciones de sus directores espirituales, que fueron sacerdotes tan eximios como su gran amigo San Manuel González. Continuamente preocupado de que la atención de sus enfermos no se limitara al ámbito estrictamente médico, para lo cual contó con la eficacísima colaboración de las Hijas de la Caridad.

Trató siempre de configurarse con Cristo, a quien tenía como modelo de vida exclusivo. Se entregó plenamente al Padre en todas las adversidades que sufrió. Y no confió nunca en sus propias fuerzas, sino que fió todas sus obras al Espíritu Santo. La clave de su existencia fue hacerse dócil instrumento, humilde herramienta del Señor. Su labor incansable en el Hospital Civil al lado de las embarazadas pobres y de los leprosos, y en el Hospital Noble donde atendió hasta la extenuación a los náufragos de la fragata Gnéisenau y a los heridos de la Guerra de Marruecos.

Sus desvelos por los niños y por los ancianos, muy especialmente durante  los durísimos años de la posguerra…

Su valor ocultando en su clínica a personas de uno y otro bando durante la guerra civil, librándoles con su arriesgado refugio, de una muerte cierta…

Podrían enumerarse las obras de misericordia corporales y espirituales, con la seguridad de que su entrega constante a Dios le permitió cumplirlas todas, con admirable perfección. A pesar de sus pocas palabras, de su gesto adusto y serio que escondía su fino humor, contemplando su vida descubrimos que toda ella fue una caricia para los que le rodeaban, una cura delicada a las heridas de los más desfavorecidos, los más necesitados.

Verdaderamente, fue un médico de cuerpos y almas.

Deseo por último, con permiso del Sr. Obispo, manifestar mi gratitud a todos los hombres y mujeres que han colaborado de un modo u otro en la instrucción de este proceso. Muchos están hoy aquí compartiendo este momento de gracia. Creo sinceramente que Dios les ha ido poniendo en cada momento al servicio de esta noble tarea. Doy gracias a nuestro Obispo D. Jesús Catalá, por su apoyo decidido a la causa, desde el mismo instante en que llegó a Málaga. A la Asociación Pro-Beatificación, particularmente a la Presidenta Dª Mª José García-Morato, y a todos los vocales. A los miembros del Tribunal, tanto el inicial como el actual, por su trabajo riguroso, esforzado y constante. A la Comisión Histórica, y a los censores teólogos por su tarea silenciosa y esencial. A todos los testigos que han depuesto, y a todos los que han colaborado facilitando documentación y testimonios. No tengo palabras para agradecer a mi antecesor en la postulación, D. Francisco García Mota, su esfuerzo, capital para la apertura del proceso y para su avance durante el episcopado anterior. Y de todos los presentes agradezco igualmente su oración por la causa, que me consta, y que animo a continuar y redoblar, para que la fase romana pronto culmine, si Dios así lo desea.

Termino diciendo que la alegría de este momento solamente es enturbiada por la ausencia de algunas de las personas que trabajaron tan activamente en esta causa y que hoy ya no están con nosotros. Particularmente quiero recordar, además de a D. Antonio Dorado Soto, que ordenó en su día la apertura del proceso, a Dª Carmen García-Morato Gálvez, D. Agustín García Chicón, D. Diego Martínez Salas, al Rvdo. D. Lisardo Guede y al Rvdo. D. Pedro Sánchez Trujillo. La tristeza que nos produce sus ausencias, está sin embargo confortada por la esperanza de que igual que se abrazaron a la cruz de Jesús, ahora están abrazados al Señor en su humanidad glorificada, y confiamos que desde el cielo apoyen la causa de beatificación de Gálvez, tan eficazmente como lo hicieron en vida.