El Dr. Gálvez en la historia de la medicina de Málaga

Interesante capítulo de “Málaga desconocida” coordinado y presentado por Salvador Jimenez, y dedicado en esta ocasión a la Historia de la Medicina en nuestra ciudad. Puede localizarse la referencia a José Gálvez Ginachero entre los minutos 12,10 a 17,35 del documental.

Enhorabuena a Canal Málaga y a su equipo de profesionales por esta cuidada producción, destacadamente a Salvador Jimenez.

El Doctor D. José Gálvez Ginachero y la Adoración Nocturna

( Conferencia de D. Sebastián Rivas Briales.
Málaga, 12 de abril de 2018)

1No esperaba que mi conferencia fuera a pronunciarla ante el Santísimo, por eso el primer saludo es para el Señor, por Su presencia aquí ante nosotros. Pidamos al Espíritu Santo que lo que yo haya escrito sirva para beneficio de Vds., y también para mí mismo.

Me sobrecoge encontrarme ante Vds., en un lugar sagrado, donde una vez al mes hago mi adoración nocturna y durante el día está siendo adorado el Señor solemnemente expuesto en la custodia por tantos fieles. Como ya ha dicho D. Felipe Reina, en este lugar se forman adoradores e incluso hay un proyecto para Adoración Perpetua. Hoy mismo han tenido una reunión con la Hermana para ir formando grupos de adoración diurna. Hace un mes se han tenido 24 horas de puerta abierta y muchos se han comprometido a un turno de una hora para adorar al Santísimo, incluso, en las horas difíciles de la noche, y con la asistencia de dos sacerdotes, cada hora, para administrar el sacramento del perdón. Es decir, hay una espiritualidad eucarística aquí en el centro de Málaga, en el corazón de Málaga.

Un saludo especial a los nietos del Dr. Don José Gálvez Ginachero, aquí presentes, García-Morato Gálvez, Haya Gálvez y Gálvez Petersen que tienen que sentir una gran emoción cuando ven que la Causa de beatificación de su abuelo, ya siervo de Dios, va hacia adelante. También he de resaltar la labor ingente del postulador de la Causa don Francisco García Villalobos que coordina todo el proceso, y a los componentes de la Comisión, entre los que también pertenecen sus nietos. Algunos de los miembros de la Comisión han trabajado con gran tesón y profesionalidad en la investigación de los documentos que han recopilado, y, ahora se proyectan actividades para que la figura de don José vaya siendo cada vez más conocida y admirada.

2Saludo, también, a todos los presentes y mi agradecimiento por la delicadeza en oír lo que voy a comentar de D. José.

Cuando el Presidente de la Adoración Nocturna Española en Málaga me encargó que hablara ante ustedes sobre “Don José Gálvez Ginachero y la Adoración Nocturna”, me impresionó y me sigue impresionando la responsabilidad de ocuparme en exponer algo sobre la vida de aquel señor que conocí en mi juventud y que me impactaba por su porte que invitaba al respeto por algo especial y muy difícil definir: la unción de la espiritualidad que tienen las personas inundadas de Dios. Él vivía en la calle Císter, enfrente de la Catedral, por el Patio de las Cadenas o Patio de los Naranjos, como bien saben todos. Recuerdo su coche Fiat 1000 y el Topolino de su hijo, también ginecólogo, a quien cariñosamente llamábamos Pepito Gálvez y que falleció a temprana edad.

Con relativa frecuencia yo iba a esa casa por vivir allí su nieto y amigo mío Carlos Haya Gálvez y yo en la misma calle en el primer piso del edificio de la calle Cister donde se encuentra el restaurante El Jardín.

Voy a introducir una anécdota en que interviene la familia de mi mujer. Don Balbino Santo Olivera, Obispo de Málaga, al tener que salir para Tánger en 1936 le encomendó a la madre de mi mujer que protegiera a su hermana que se quedaba en Málaga, por lo que recurrió al siervo de Dios don José Gálvez para pedirle ayuda y la admitió en el sanatorio camuflándola como si fuera enfermera, poniéndole una bata blanca, con lo que don José corría gran riesgo de ser delatado, pues sabemos que en esos difíciles momentos de persecución de la Iglesia Católica en España, fueron asesinados 160 sacerdotes y seminaristas en esta diócesis, y muchos más los seglares solo por el hecho de ser católicos, entre otros el presidente de la Adoración Nocturna de aquella época.

¡Cuántos pasarán por los jardines de la Catedral, frente a su casa, y verán el busto de don José..,! Pensarán que es un personaje del pasado de nuestra ciudad, sin interesarse quién fuera y cuál hubiera sido su vida. Los que se acerquen a ese busto, leerán: “Al doctor Gálvez Ginachero, insigne malagueño que consagró su vida al servicio de España, de la ciencia y la caridad cristiana” y…, nada más. Otros, sabrán que desde el río Guadalmedina al Hospital Civil hay una avenida con su nombre. También en el mismo hospital hay otro busto suyo y…, se acabó la historia, no saben más de él.

Don José Gálvez no es un personaje que pertenece al pasado lejano, pues muchos de los presentes le habrán conocido e incluso habrán venido al mundo gracias a su intervención como ginecólogo. Don José nace el 29 de septiembre de 1866 y pasó al Padre el 29 de abril de 1952, por lo que es de nuestra época o al menos de los que somos mayores.

Podría hablar de las muchas facetas de la vida de don José como insigne ginecólogo, alcalde de nuestra ciudad, protector de la escuela del Ave María, Salesianos, Asilo de los Ángeles, director del Hospital Civil y del Noble. Pero como en otras intervenciones se han ocupado u ocuparán de sus actividades en los diferentes aspectos citados, ahora me piden que hable de su vida y su actividad en la Adoración Nocturna, que yo amplío a su vida como hombre impregnado de la Eucaristía.

Es notorio que cuando alguien tiene muchas obligaciones, siempre le cabe alguna más, y quien tiene tiempo sobrado no puede asumir ninguna otra. Los motivos son muy diferentes entre los que trabajan mucho, pues hay quien lo hace en exceso por vanidad, ambición, obsesión…, e incluso con apariencia de que se hacen cosas en beneficio de los demás, cuando es en el suyo propio. Diferente es cuando la entrega es por Dios, pues entonces, es totalmente real que el beneficio es exclusivamente para el prójimo. Así fue en el Dr. Gálvez, como bien indica la inscripción antes citada en los jardines de la Catedral: “y la caridad cristiana”.

Esto es lo que le ocurría a don José, que entregado por completo a Dios parecía que para él, el día tenía 48 ó más horas, ya que realizaba muchas actividades en beneficio de los demás, en su profesión como ginecólogo y fuera de ella. Por lo que, pese a sus muchos compromisos, también tenía tiempo para pasar la noche arrodillándose ante el Santísimo Sacramento y adorarle, pues era adorador nocturno, y no solo adorador sino también Presidente Diocesano de la Adoración Nocturna Española en Málaga, renunciando a este cargo por las muchas tareas diurnas que requerían su presencia e incompatibilizaban con sus abundantes responsabilidades, pues hay otros muchos trabajos diurnos que realiza un Presidente, como es lógico, y los que han sido Presidentes lo saben.

En el año 1915 ingresó en la Adoración Nocturna con el compromiso de hacer la adoración una vez al mes, pasando pronto a honorario por sus muchos viajes y ocupaciones profesionales, pero en 1930 volvió a ser adorador activo. Pues, quien se inscribe en la Adoración Nocturna se compromete a hacer la adoración por la noche una vez al mes y en las vigilias de Jueves Santo, Corpus Christi y Difuntos. Cuando por diversas circunstancias no puede cumplir con ese compromiso, puede abandonar la Asociación o continuar en ella como honorario, permaneciendo en contacto. Tenemos adoradores en esa situación por diversos motivos y más entre los mayores que se encuentran impedidos por enfermedad.

Decía, que don José una vez que pudo hacer sus adoraciones mensuales, volvió a ser adorador activo en 1930, y en la época difícil por el odio a la religión católica de 1931 asumió la responsabilidad de aceptar la presidencia diocesana hasta que hubo que suspenderla durante un año por las revueltas constantes, aunque paulatinamente se fue reorganizando bajo su presidencia.

En 1936 la Adoración Nocturna quedó totalmente suspendida y tras finalizada la guerra civil, volvió a restaurarse en 1941, nuevamente bajo su presidencia. En la Vigilia del Corpus del 10 al 11 de junio de 1943 renunció a esa responsabilidad, al mismo tiempo que recibió el distintivo de Veterano, que es cuando se han hecho 125 vigilias.

La Adoración Nocturna, es una asociación de fieles de la Iglesia Católica que se fundó en París en el siglo XIX y se extendió por todo el mundo y el Venerable don Luis de Trelles y Noguerol, abogado de Galicia, la introdujo en España, como presidente Nacional de la Adoración Nocturna Española. Él vino a Málaga para fundarla en 1883 celebrándose la primera vigilia de adoración en la iglesia de San Julián.

Con el nombramiento de san Manuel González García como obispo de Málaga hubo un resurgimiento de la Adoración Nocturna en nuestra Diócesis, pues nos cedió espacio en el Palacio Episcopal para que se tuviera una capilla y sede para el Consejo Diocesano, capilla y todo que desapareció con la quema del palacio episcopal, pero nuevamente nos la habilitó don Balbino Santos Olivera cuando se reedificó el palacio.

En aquellos tiempos la adoración se comenzaba al anochecer en la secretaría para tras la invocación al Espíritu Santo, comentar un tema de reflexión. Luego se pasaba a la capilla y se rezaba las Vísperas del Oficio Divino y posteriormente se turnaban los adoradores y así cubrir toda la noche y de madrugada, a las 6:00, el sacerdote, director espiritual del grupo de ese día celebraba la santa Misa, y rezo de Laudes. Los adoradores que esperaban su turno para hacer la hora de adoración pasaban a la secretaría donde había unos sillones de mimbre para descansar e incluso algunas literas para poder echarse y esperar a ser llamados. Y a las 6 de la mañana se celebraba la Santa misa y se rezaba Laudes.

En la actualidad, al no tener capilla propia, (hemos pasado a tener sede en otro lugar, en el Postigo de San Juan) se hace en las parroquias. Solemos iniciar de 21:30 a 22:00 horas y finalizar sobre la 1:00 de la madrugada, aproximadamente, de la madrugada. La celebramos como antaño, con algunas variaciones: comenzamos con la invocación al Espíritu Santo, alguna reflexión, y ahora tenemos la Misa al principio y rezamos Completas en vez de Laudes pues ya no estamos celebrando la mañana sino que le rezamos al Señor antes de irnos a dormir.

El ser adorador nocturno, es una vocación que se recibe del Señor, por lo que nuestra asistencia solo es el cumplimiento a ese llamamiento, y dado que se realiza en las horas en que los demás descansan, permite a quienes tienen muchas ocupaciones durante el día poder asistir una vez al mes a este encuentro personal y comunitario con el Señor en representación de la Iglesia orante. Es lo que dijo el Señor en Getsemanit en la noche al comienzo de su Pasión: “Velad y Orad”. Y, ahí estaba Don José, velando y orando.

El encuentro personal con el Señor le atraía a don José desde su juventud y posteriormente, al ejercer su profesión, por las mañanas es lo primero que hacía al llegar, ir al Sagrario de la capilla del Hospital Civil o en sus visitas a la iglesia de los Salesianos. Ese encuentro personal con el Señor, en silencio, en la actitud de escucha le iba transformando y sensibilizando el corazón.

Hemos clausurado hace poco el “Año de la Misericordia” y el pasado día 1 de este mes, el “Domingo de la Misericordia” aunque la misericordia nunca finaliza. Es providente que en el día de hoy hablemos de don José, quien fue forjando su corazón a los pies de Jesús presente en el Santísimo Sacramento y adorándole, dándole gracias, reparando y pidiendo por todos sus enfermos y sus actividades en bien de todos. De estas adoraciones mensuales por la noche, en los ratos diarios por las mañanas ante el Señor, además de la recepción frecuente de la Comunión hizo que se fuera eucaristizando y entregarse más y más a los demás. En unos momentos como María escuchando a los pies del Señor, y en otros como Marta poniendo en práctica las enseñanzas recibidas de Corazón a corazón para verterlas en el prójimo, y en su profesión, atendiendo a las mujeres más necesitadas con la misma dedicación que a las pudientes.

En su cuaderno privado de notas se encuentran pensamientos de gran profundidad espiritual y unión íntima con el Señor y su acción en continuo servicio, lleno de la virtud de la esperanza, como algunas de las que cito:

No te preocupes por el qué dirán, piensa en lo que juzgará Dios.

-Vanos y estériles son los trabajos que no tienen por guía y norte al Señor.

-Quiere el Señor concedernos sus gracias, pero sólo las da a aquel que las pide.

-El que ruega se salva; el que no ruega se condena.

-Pide por tus difuntos, por tus maestros, por los compañeros, por los tuyos, por los enemigos.

Sobre la virtud de la caridad, anota:

Ayuda al prójimo con caridad.

-No puedes ir al cielo por el camino de las comodidades y del egoísmo. Has de hacerlo todo por el camino de la caridad y mortificación.

-No te contentes con buenos propósitos. Realízalos.

-Agradece al Señor sus beneficios y favores. Procura no olvidarlos. Prepara otros ejecutando la caridad con el prójimo.

-Haz el bien que puedas, aun aquel al que no estás obligado.

 

Sobre la fortaleza:

 -El padre de familia ha de dar ejemplo y servir de modelo en todo lo que sea servicio de Dios.

No dejes nada bueno que hayas empezado. Pide al Señor constancia.

No cedas lo más mínimo a los malos impulsos.

-No dejes de hacer lo que debes por respetos humanos. Procura la gloria de Dios.

-Acepta con humildad lo que Dios te mande en todo orden de cosas, que si tu disposición es buena en todo resultará su mayor gloria y tu mayor bien.

 

Sobre la humildad:

 -Se humilde y pide humildemente al Señor que te salve.

-Limpia tus acciones de toda mezcla mala.

-Vive tan limpio de tus pensamientos, palabras y obras, cada día, cual si fuera el último de tu vida.

-Pasa el día como si fuera el último de tu vida, para que el Señor esté a tu lado.

-Reconoce tu miseria. Reconoce la infinita bondad de Dios. Ten esperanza firme. Confía en su amor.

-Huye de las honras, confía en el Señor, sobre todo en las cosas superiores a tus fuerzas.

 

Sobre la Prudencia y justicia:

 -No seas como el siervo a quien el Señor perdonó una gran deuda y luego él no quería perdonar otra pequeña a su compañero.

-No sean baldías en ti las gracias y favores del Señor. Procura al contrario, que de hoy en adelante no se pierda ninguna. Hoy procura no juzgar ni criticar a nadie.

-Pide al Espíritu Santo luz para discernir en todas las cosas lo verdadero de lo falso y lo imaginario de lo real. Y fuerza de voluntad para seguir el camino recto.

-Serás juzgado con arreglo al conocimiento que tienes de las cosas.

-Piensa en los favores generales y especiales que te ha hecho Dios y procura agradecer y cumplir los deberes correlativos.

-No hallarás a Jesús si no lo buscas con pureza de intenciones. No juzgar ni criticar destempladamente.

-No juzgues a los demás: júzgate a ti mismo.

 

Y para no ser excesivamente largo, entre las muchas anotaciones que tiene, finalizaré con lo que tenía anotado sobre la Virgen María:

 -Desconfía de ti. Guárdate y confía en Nuestra Señora.

-Propósito: eleva el corazón cada hora y saluda a la Santísima Virgen con un Ave María pidiéndole te libre de pecar.

-Está en tu mano la dicha de la paz interior.

 

Y así podríamos ir señalando sus muchos pensamientos anotados, y sus propósitos de practicar todas las virtudes de los que solo he puesto algunas.

Se pueden hacer muchas cosas, y son muchos los empresarios, autónomos, profesionales de carreras universitarias u oficios, etc., pero hay que considerar las cosas por qué se hacen. Los resultados pueden ser similares, pero el valor del trabajo bien hecho por amor a Dios es diferente del realizado pensando solo en la productividad en donde el prójimo es un número y es tratado como tal. Por esa actitud sobrenatural de don José, fue muy grande su prestigio ante sus enfermeras, auxiliares, empleados, enfermas y los familiares de estas que hizo fuera defendido y salvada su vida, en aquellos días de revuelta, por algunos ante sus compañeros de fechorías y odio a la religión. Gozaba de gran reputación entre las autoridades civiles y religiosas, pues la continuidad del bien en todos los ambientes hace que una vida sencilla en el trabajo se convierta en heroísmo, teniendo su fundamento en la gracia de Dios que hace se realicen con sencillez lo que pertenece al nivel sobrenatural que potencia los dones naturales, de forma que solo se descubre posteriormente para que sea una acción de Dios y no se valore como mérito personal y conduzca a la vanidad.

Bien sabemos que cuando comemos metabolizamos los alimentos y los transformamos en nosotros si están en condiciones, pues si no lo están, perjudican nuestra salud; pero cuando comulgamos recibimos al Señor, y el proceso es diferente, pues Él es mayor que nosotros, Él no nos asimila y fortalece, sino que nos va transmutando en Él si vamos con la debida preparación, pues en caso contrario, dado que la Eucaristía es la actualización de la Pasión de manera incruenta y su resurrección, al recibirlo estando en pecado mortal, actualizamos aquella crucifixión, y como nos dice san Pablo: “pues quien come y bebe sin discernir el Cuerpo, come y bebe su propio castigo” (1Cor 11,29). Por esto, don José que recibía la Comunión con gran devoción y no por rutina, asimilaba la riqueza del Corazón del Señor reflejando sus sentimientos de darse a todos y detectar las necesidades que a otros se nos pasan desapercibidas. Su vida fue el sarmiento que está unido a la Vid.

or todo esto, la figura de don José Gálvez cada vez va teniendo mayor realce, y es un ejemplo para nuestro tiempo de indiferentismo en el que se pretende lograr el bien a fuerza del rechazo de todo bien y se ataca la virtud como si fuera algo retrógrado, de siglos pasados o de políticas diferentes que no deben practicarse en este siglo XXI, como si ahora no estuviéramos dañados por el maligno como en todos los siglos anteriores y desde que Adán y Eva quisieron ser como Dios. Don José es un ejemplo para los médicos, los alcaldes, los directores de centros de enseñanza o de asistencia, los adoradores y si hubiera muchos seglares haciendo las cosas con el espíritu forjado por el amor a Dios, el mundo y la sociedad sería muy diferente y el bien reinaría en la humanidad.

Providencial es que el 19 de marzo de este año, solemnidad de san José, el papa Francisco haya promulgado la Exhortación Apostólica “Gaudete et exsultate” en donde trata de la santidad y tomando cita del Vaticano II, nos dice: «Todos los fieles, cristianos, de cualquier condición y estado, fortalecidos con tantos y tan poderosos medios de salvación, son llamados por el Señor, cada uno por su camino, a la perfección de aquella santidad con la que es perfecto el mismo Padre» (Lumen gentium 11).

La Asociación Probeatificación de Don José Gálvez Ginachero, como ya se ha mencionado, ha recopilado abundante documentación y notas personales que reflejan todas las virtudes de su vida. Es de gran satisfacción para todos, y en especial para sus nietos, que el 16 de junio, pasado, el Excmº Sr. Obispo de Málaga  Mons. Jesús Catalá Ibáñez presidiera la “Clausura de la fase diocesana de la Causa de Beatificación” del siervo de Dios José Gálvez Ginachero en el Santuario de Santa María de la Victoria, por lo que toda la documentación, ya firmada y lacrada,  está Roma. Y el 20 de febrero último, ha tenido lugar en Roma, en la sede de la Congregación para las Causas de los Santos, la apertura canónica de las actas de la Causa del siervo de Dios.

Su vida sencilla de trabajo sin descanso, esperamos sea considerada como vida heroica y, si es la voluntad de Dios, conceda la realización de algún milagro por su mediación para que podamos verlo elevado entre el número de los beatos y santos en beneficio nuestro, pues para él es totalmente accidental ya que su gozo es vivir eternamente en la presencia de Dios. Estado pletórico que a nosotros nos es imposible comprender lo que sea esa felicidad que nos trasciende.

Tenemos, también, la satisfacción de estar en revisión una persona cuyo testimonio y documentación médica fue recogida durante la instrucción. Asimismo hay información sobre otro posible caso, que si se confirmaran serían motivos para que se acelerara su beatificación.

Bendito sea Dios que nos presenta ejemplos de vida santa de seglares, y a los adoradores, para que nosotros hagamos otro tanto. Demos gracias a Dios y nos bendiga a todos y sigamos las enseñanzas de la Santa Madre Iglesia; y queramos, si no ser santos, queramos querer ser santos. Muchas gracias.

( Conferencia de D. Sebastián Rivas Briales.
Málaga, 12 de abril de 2018)

La causa del doctor Gálvez en el Vaticano

El día 20 de febrero, en la sede de la Congregación para las Causas de los Santos, sita en la plaza de Pío XII, número 10, a pocos metros de la plaza de san Pedro, ha tenido lugar a las 15:30 la apertura de las actas de la causa del Siervo de Dios José Gálvez Ginachero.

En dicho acto, tal como nos ha informado el Postulador de la Causa del Siervo de Dios, D. Salvador Aguilera López, estaban presentes el oficial encargado por dicha Congregación para la apertura, Monseñor Giacomo Pappalardo, el vicario episcopal de acción caritativa y social de la diócesis de Málaga, D. Gabriel Leal Salázar y un nutrido grupo de condiocesanos que, por una u otra razón, se encontraban en la Ciudad Eterna.

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Mons. Pappalardo (derecha) y D. Salvador Aguilera

El acto de apertura ha sido breve pero intenso. Tras unos momentos de oración, se ha procedido a abrir las cajas que contenían toda la documentación de la fase diocesana, cajas que habían sido lacradas en la sesión de clausura el pasado día 16 de junio en la Basílica de la Virgen de la Victoria y que habían sido entregadas en el Dicasterio Vaticano el 13 de julio del pasado año.

Con este paso, se ve cada día más cerca el momento en el que la Iglesia proponga como modelo de santidad a este insigne malagueño que, tal como podemos leer en el monumento a él dedicado en los jardines de la Catedral Malacitana, «consagró su vida al servicio de España, de la ciencia y de la caridad cristiana».

: Mons. Pappalardo, cuarto por la derecha; De derecha a izquierda.. Mons. Pappalardo (4º), D. Gabriel,(6º) D. Salvador (7º)
De derecha a izquierda..
Mons. Pappalardo (4º), D. Gabriel,(6º) D. Salvador (7º)

 

Visita de la Presidencia Nacional SSVP a Málaga

(Sacado de http://www.ssvp.es)
 Hasta Málaga capital se desplazaron en febrero el Presidente y la Vicepresidenta, en pro de la causa de beatificación del Siervo de Dios D. José Gálvez Ginachero, donde fueron recibidos por el Obispo de Málaga,  Ms. Jesús Catalá Ibañez, así como por los miembros de la Asociación Pro beatificación: D. Francisco García Villalobos, secretario general de la Diócesis y postulador de la causa de canonización, Sor Cecilia Collado H.C., y por una nieta del siervo de Dios, Mirenchu de Haya Gálvez. Se excusó el P. Miguel Romón Vita, C.M. que también tenía previsto asistir al encuentro.
Visita al Sr. Obispo de Málaga, Ms. Jesús Catalá Ibañez

Ms. Catalá que prodigó una cálida bienvenida, se interesó por la visita, comprometido con la causa, también mostró su disposición a apoyar la creación de Conferencias de San Vicente de Paúl en Málaga, de las  que era eximio miembro, D. José Gálvez Ginachero.

Al llegar a la Basílica, Real Santuario y Parroquia de Santa María de la Victoria y de la Merced, nos acompañó el párroco, Padre Alejandro Escobar, mostrándonos donde, en un lateral de la parroquia, a los pies del altar de la Inmaculada, está enterrado el Siervo de Dios. Allí rezamos una oración por su alma acompañados también por su nieta Mirenchu de Haya y por Francisco García. El Padre Alejandro nos enseñó a continuación profusamente el Real Santuario, a destacar la tenebrosa cripta de los Condes de Buenavista y la impresionante cúpula que alberga el trono de la Virgen de la Victoria, talla del siglo XV y Patrona Principal de toda la diócesis de Málaga.

D. Francisco García Villalobos, Sor Cecilia Collado H.C., Dª. Mirenchu de Haya Gálvez y Presidencia SSVP

Como actuaciones a seguir para fomento de la causa de beatificación, se ha acordado en estos próximos meses a través del párroco, promover una reunión informativa a feligreses de la parroquia que quieran comprometerse a la formación de al menos una Conferencia de la SSVP en Málaga capital, con el nombre del Siervo de Dios. Con la presencia de esta Conferencia y amparados por la Asociación, el Consejo Nacional de la SSVP se compromete a fomentar acciones tendentes a difundir y apoyar con distintas iniciativas, la causa pro beatificación de este gran hombre, modelo de vida para todos los vicentinos. El material de la causa de beatificación del Dr. Gálvez instruido en la Diócesis de Málaga ha sido ya entregado en la Congregación para la Causa de los Santos de Roma, con fecha 16 de junio pasado.

D. José Gálvez, obtuvo la licenciatura de Medicina en Granada y el doctorado “cum laude” por la Universidad Complutense de Madrid. Amplió sus estudios en París. En 1893 ingresó en el Hospital Civil de Málaga. Fue también Director-fundador de la Casa de Maternidad Santa Cristina, de Madrid y alcalde de Málaga.

El Dr. Gálvez Ginachero no hizo distinciones ideológicas ni económicas a la hora de atender a sus pacientes, se dedicó exclusivamente a ejercer lo mejor posible su profesión sin importarle el bando al que perteneciera cada herido o cada enfermo. Fue encarcelado en dos ocasiones por estar relacionado con la Adoración Nocturna y por la falsa acusación de colaborar con el golpe de estado. Tras las encarcelaciones y después de haber sufrido la muerte de uno de sus yernos y el secuestro de una de sus hijas durante la guerra, lo único que dejó escrito en su cuaderno de notas fue: “Acostúmbrate a llevar con buen ánimo las pequeñas mortificaciones que te da la vida”.

Altar de la Inmaculada y tumba del Siervo de Dios D. José Gálvez Ginachero

En su vida espiritual fue un hombre convencido totalmente de su fe, para él la vida era el modo de conseguir un lugar en el cielo, veía en los enfermos y en los pobres al propio Cristo y así los trataba, con toda su dedicación y su atención, intentando siempre hacerles la vida más llevadera.

De espíritu vicenciano, tuvo como médico en el hospital, una estrecha colaboración con las Hijas de la Caridad. D. José fue miembro de las Conferencias de la Sociedad de San Vicente de Paúl siempre en sintonía con sus valores y metas. Se embarca en decenas de proyectos que buscan la dignidad del hombre y que ofrecen una visión y ejemplo del papel del seglar en la Iglesia y de la participación activa en los cambios sociales de su tiempo, haciendo viva la doctrina social de la Iglesia, que tiene su desarrollo en la “Rerum Novarum”, de la que Federico Ozanam fue precursor.

Murió cristianamente el 29 de abril de 1952 a los 86 años de edad.

20 de febrero, apertura en Roma de la Causa del Dr. Gálvez

(Publicado en diocesismalaga.es)

Mañana, 20 de febrero, tendrá lugar en Roma, en la sede de la Congregación para las Causas de los Santos, la apertura canónica de las actas de la causa del siervo de Dios José Gálvez Ginachero.


Tras la clausura de la fase diocesana el pasado 16 de junio por parte de nuestro Obispo D. Jesús Catalá Ibáñez, la causa del Dr. Gálvez ha seguido adelante en Roma con los pasos fijados por la normativa canónica. El primero de ellos fue la entrega de las actas en el Dicasterio, junto a la documentación del acto de clausura; el oficial responsable dio a los portadores, D. Federico Cortés Jiménez y D. Francisco García Villalobos, un documento con el que se protocolaba la causa y se acusaba recibo.

El segundo paso fue el nombramiento del sacerdote rondeño D. Salvador Aguilera López como Postulador para la fase romana; a él le ha correspondido solicitar el paso que tendrá lugar el día 20, la apertura de las actas.

Una vez que tenga lugar este tercer paso, y tras verificar que están presentes todos los elementos necesarios, se darán otros pasos ulteriores (separar el Trasunto de la Copia Pública, verificar la numeración de las páginas,…) hasta llegar a la declaración de la validez jurídica, es decir, la declaración oficial en la que se certifica que la fase diocesana se ha hecho siguiendo correctamente la normativa vigente.

Pasado el cuarto, aún quedan tres pasos más, el nombramiento del Relator, la preparación de la Positio y la entrega de ésta para que sea estudiada por parte de los consultores teólogos. Por tanto, en cuanto se publique el decreto de validez jurídica se procederá al nombramiento del Relator que, junto al Postulador y otros colaboradores, comenzarán a preparar la Positio cuyo fin es probar que, en verdad, el Siervo de Dios José Gálvez vivió las virtudes en grado heroico.

A este evento histórico se unirán, invitados por el Postulador de la Causa, los sacerdotes malagueños que están realizando sus estudios en Roma y algunos condiocesanos más que, por una u otra razón, se encuentran ese día en la ciudad eterna.

La Sociedad de San Vicente de Paúl por la Causa de su Beatificación.

Con motivo de la Fiesta de San Vicente de Paúl,la Sociedad que lleva su nombre envió un artículo de su revista OZANAM, que fue publicado en la web de la Diócesis y que nosotros hemos reproducido en la entrada anterior.

También reproducimos dos documentos de interés que obran en el Archivo de la Diócesis y que de los que se les ha enviado copia, ya que sus archivos en Madrid fueron quemados en la guerra civil.

ACTA 309– ARCHIVO HISTORICO DIOCESIS MALAGA

RECOGIMIENTO DE NIÑOS ABANDONADOS SAN VICENTE PAUL. GALVEZ SUFRAGA EL ARRENDAMIENTO DE UNA CASA DE RECOGIMIENTO PARA NIÑOS. EN ESTE INTERESANTISIMO DOCUMENTO SOBRE EL RECOGIMIENTO NOCTURNO DE NIÑOS ABANDONADOS DE SAN VICENTE DE PAÚL, EL DIRECTOR DE LA INSTITUCION EXPONE “LA MUDANZA DEL ESTABLECIMIENTO A UN LOCAL MÁS AMPLIO Y CONVENIENTE, GRACIAS A LA GENEROSIDAD DEL BIENHECHOR DON JOSÉ GÁLVEZ GINACHERO QUE HACE LA LIMOSNA DE SUFRAGAR EL ARRENDAMIENTO DE LA CASA. EN AGRADECIMIENTO SE ACUERDA QUE CADA DIA AL HACER LA COMUNIDAD LAS ORACIONES ACOSTUMBRADAS, SE RECE UN PADRE NUESTRO A SAN JOSÉ INTERESÁNDOLO ESPECIALMENTE POR LA SALUD Y FELICIDAD DE TAN GENEROSO BIENHECHOR”.

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Transcripción:

“En la ciudad de Málaga a treinta y uno de julio de mil novecientos cinco, reunido el Consejo de Dirección del Recogimiento nocturno de niños abandonados en su nuevo local de la calle de Pozos Dulces nº 19, bajo la presidencia del Consejero Don José Luis Álvarez de Linera y con asistencia del Sr. Director de la Casa Don Joaquín Bugella y Bao, del Capellán-Rector Don Diego López Linares, del canónigo Don Damián Sánchez Canella y del secretario que suscribe, se abrió la sesión con la invocación al Espíritu Santo y se leyó el acta de la anterior, que fue aprobada. El Señor Director expuso al Consejo la tramitación que había llevado la mudanza del establecimiento a un local más amplio y conveniente, gracias a la generosidad del bienhechor Don José Gálvez Ginachero que como ya consta en el acta precedente hace la limosna de sufragar mensualmente el arrendamiento de la casa, y propuso que en el mismo momento en que se tomaba posesión del mismo local, acordara el consejo dar a dicho Señor un testimonio de gratitud algo más expresivo que un simple voto de gracias consignado en acta. Considerado justo lo expuesto se acordó por unanimidad el instituir de manera permanente, desde el día de hoy y mientras tenga vida la institución, el que al hacer la comunidad las oraciones acostumbradas por la mañana y por la noche, se rece un Padre Nuestro a San José interesándolo especialmente por la salud y felicidad de tan generoso bienhechor, y que se deduzca certificación de este acta para entregarla al Señor Gálvez, quedando comisionados de la entrega los Sres. Director y Capellán-Rector.”

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07/05/1910

NOMBRAMIENTO – ARCHIVO HISTORICO DIOCESIS MALAGA

NOMBRAMIENTO DE MIEMBRO DE LA CONGREGACIÓN DE SAN VICENTE DE PAUL. ESTE NOMBRAMIENTO EXPEDIDO POR EL SUPERIOR GENERAL ANTONIO FIAT, CUYA TRADUCCIÓN DEL LATIN AL CASTELLANO SE ACOMPAÑA, ES OTRO TESTIMONIO ESCRITO DE SU CARIDAD INAGOTABLE, PUES ES UN RECONOCIMIENTO EN EL QUE SE LE AGRADECE POR PARTE DEL SUPERIOR GENERAL DE LAS CONGREGACION DE LA MISION SAN VICENTE PAUL Y DE LA SOCIEDAD DE LAS HIJAS DE LA CARIDAD SU “SINGULAR BENEVOLENCIA”.

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El espíritu vicenciano de D. José Gálvez

(Sacado de la web de la Diocesis de malaga; Publicado: 27/09/2017)

vicencianoEste año, toda la Familia Vicenciana está celebrando el 400 Aniversario de su Carisma. Desde 1617, momento en el que san Vicente de Paúl escribe la primera página de esta forma de vivir la fe, hasta hoy, son muchos los hombres y mujeres que han participado de esta historia viva, de esta entrega a Dios en el servicio a los más vulnerables, poniendo toda su pasión y compromiso en la Misión de “ver a Cristo en el Pobre y, en el Pobre, a Cristo”.

 

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La permanente de la Asociación pro-beatficación informa

Tras la reunión celebrada En la parroquia de la Victoria (Málaga), el día 28 de octubre de 2017 en la que los asistentes dialogaron sobre el estado actual de la causa de beatificación,  nos comunican iniciativas y propuestas en relación con la misma.

  • Beatificación. D. Salvador Aguilera López comunica que la apertura de la causa en la Congregación vaticana ha quedado fijada para el día 4 de diciembre a las 12,30 h.
  • Jornada Hospital Civil. Se ha fijado el acto de homenaje a Gálvez en el Hospital Civil para el día 24 de noviembre a las 11,30 h. Participarán el Dr. Juan Cristóbal Corral, el Dr. Federico Soriguer, el secretario de la Asociación, y posteriormente se realizará un breve recorrido por el Hospital incluyendo el lugar donde se halla el busto de Adrián Risueño y el mural de Marcos Reina.

 

Semblanza de José Gálvez Ginachero en la clausura de la fase diocesana

SEMBLANZA DE JOSÉ GÁLVEZ GINACHERO
CLAUSURA DE LA FASE DIOCESANA DEL PROCESO DE BEATIFICACIÓN
16 DE JUNIO DE 2017semblanza

Fue D. José Gálvez Ginachero, enjuto de carnes, parco en palabras, largo en obras, de voluntad firme, de trato afable, de vasta erudición, inteligentísimo, patriota, estudioso, magnánimo, limosnero, trabajador incansable, madrugador empedernido, de comunión diaria, caballero intachable y católico perfecto”.

Ciertamente, esta descripción se aproxima con mucha fidelidad al carácter de nuestro Siervo de Dios. Yo sólo añadiría un rasgo que el periodista obvió, quizás por evidente: su amor a Málaga y a los malagueños, que es lo mismo que decir su amor al prójimo. Gálvez siempre se desvivió por nuestra ciudad; y los cantos de sirena de la corte madrileña no pudieron arrebatárnoslo. La selecta clientela de la capital de España –incluso atendía a la corte real-, y la dirección técnica de su magno legado, el Hospital Santa Cristina, fueron pospuestos por la atención preferente que prestó en nuestra ciudad a los pobres y a los leprosos del Hospital Civil, que ocupaban un lugar privilegiado en su cuidado médico, humano y cristiano.

Desde que tuvo uso de razón, Gálvez antepuso a su interés el interés ajeno. A lo largo de toda su vida, su caridad fue proverbial. Pero no fue un pródigo. La investigación ha demostrado que su generosidad inagotable obedecía a un proyecto bien definido y fundado de promoción de la persona. La Caridad de Gálvez Ginachero no era tampoco un modo de perpetuar estructuras sociales injustas, sino al contrario, expresión amorosa de una gran sensibilidad, de una gran empatía, necesaria en la época de D. José y también en la nuestra, y que presupone valores como justicia, solidaridad, igualdad, dignidad humana o generosidad.

Era constante su preocupación por los enfermos y los pobres; su sensibilidad hacia los niños y hacia los más mayores… Por eso Gálvez no fue “dando dinero” de modo indiscriminado y absurdo. Antes bien, su concepción, podríamos decir personalista del hombre, el altísimo valor que otorgaba a la dignidad humana, fruto no de una ambigua filantropía sino de una sólida antropología cristiana, se puso de manifiesto en las iniciativas desarrolladas durante toda su existencia de modo constante y que -efectivamente- terminarían empobreciéndole al final de sus días.

Desde el trato humanísimo a las embarazadas, las parturientas y a sus bebés;

-la protección de la infancia y juventud (véanse los beneficios dispensados a las Escuelas del Ave María, las Escuelas de San Bartolomé de los Salesianos, el Colegio Jesuita, etc.);

-el desarrollo integral de la persona en su madurez (puesto de manifiesto en la propia capacitación profesional de las citada Escuelas, los sindicatos agrarios católicos, o su actividad profundamente social durante su etapa de alcalde): un cargo que ocupó a pesar suyo, pero que honró con constantes iniciativas en pro de la salud pública, facilitando con las llamadas Casas Baratas, el acceso de los trabajadores a una vivienda digna, promoviendo a la mujer, como se ejemplificó con el nombramiento de nuestra primera concejala, Teresa Azpiazu; etc.

-la colaboración con las Cofradías en los años 20 para prestar asistencia a los niños sin hogar en el inmueble que hoy es sede de la Agrupación de Cofradías de Semana Santa;

-su preocupación personal por los presos tras la guerra civil y por sus hijos para que no estuvieran abandonados en las calles;

-por los parados, y por los discapacitados, como las atenciones a los niños ciegos en colaboración con la Sociedad Malagueña de Ciencias, hoy Academia…);

-la dimensión espiritual (Adoración Nocturna, Acción Católica…);

-el trato digno de los ancianos, tristemente abocados, como incluso hoy día denuncia el papa Francisco, a la “cultura del descarte” (Asilo de los Ángeles)…

…Toda la panoplia, en fin, de actividades incesantes del Dr. Gálvez, abarcando todas y cada una de las etapas de la vida humana, demuestran sin lugar a dudas que su inquebrantable actividad lo fue por y para la persona, por y para el hombre y la mujer de su tiempo, por y para sus congéneres; haciendo patente su profundo amor al prójimo, estructurando con su vida y sus obras un auténtico sistema de promoción social cuya herencia aún perdura, y que fue mucho más allá de las incontables monedas que sus manos bondadosas repartieron a lo largo de toda su vida.

Fue un hombre sereno y valiente. El valor, en su caso, no hace falta presumirlo, porque quedó en él demostrado, especialmente durante las dos detenciones que sufrió, y durante la guerra y la posguerra.

La templanza la acreditó con su moderación en la comida y bebida, siendo además promotor del deporte y el ejercicio, como equilibrio saludable para el esfuerzo de la mente.

Pero la base de su fortaleza inagotable, más allá de su metódica constancia y su férrea determinación, fue siempre su profunda espiritualidad. Permanentemente atento a las indicaciones de sus directores espirituales, que fueron sacerdotes tan eximios como su gran amigo San Manuel González. Continuamente preocupado de que la atención de sus enfermos no se limitara al ámbito estrictamente médico, para lo cual contó con la eficacísima colaboración de las Hijas de la Caridad.

Trató siempre de configurarse con Cristo, a quien tenía como modelo de vida exclusivo. Se entregó plenamente al Padre en todas las adversidades que sufrió. Y no confió nunca en sus propias fuerzas, sino que fió todas sus obras al Espíritu Santo. La clave de su existencia fue hacerse dócil instrumento, humilde herramienta del Señor. Su labor incansable en el Hospital Civil al lado de las embarazadas pobres y de los leprosos, y en el Hospital Noble donde atendió hasta la extenuación a los náufragos de la fragata Gnéisenau y a los heridos de la Guerra de Marruecos.

Sus desvelos por los niños y por los ancianos, muy especialmente durante  los durísimos años de la posguerra…

Su valor ocultando en su clínica a personas de uno y otro bando durante la guerra civil, librándoles con su arriesgado refugio, de una muerte cierta…

Podrían enumerarse las obras de misericordia corporales y espirituales, con la seguridad de que su entrega constante a Dios le permitió cumplirlas todas, con admirable perfección. A pesar de sus pocas palabras, de su gesto adusto y serio que escondía su fino humor, contemplando su vida descubrimos que toda ella fue una caricia para los que le rodeaban, una cura delicada a las heridas de los más desfavorecidos, los más necesitados.

Verdaderamente, fue un médico de cuerpos y almas.

Deseo por último, con permiso del Sr. Obispo, manifestar mi gratitud a todos los hombres y mujeres que han colaborado de un modo u otro en la instrucción de este proceso. Muchos están hoy aquí compartiendo este momento de gracia. Creo sinceramente que Dios les ha ido poniendo en cada momento al servicio de esta noble tarea. Doy gracias a nuestro Obispo D. Jesús Catalá, por su apoyo decidido a la causa, desde el mismo instante en que llegó a Málaga. A la Asociación Pro-Beatificación, particularmente a la Presidenta Dª Mª José García-Morato, y a todos los vocales. A los miembros del Tribunal, tanto el inicial como el actual, por su trabajo riguroso, esforzado y constante. A la Comisión Histórica, y a los censores teólogos por su tarea silenciosa y esencial. A todos los testigos que han depuesto, y a todos los que han colaborado facilitando documentación y testimonios. No tengo palabras para agradecer a mi antecesor en la postulación, D. Francisco García Mota, su esfuerzo, capital para la apertura del proceso y para su avance durante el episcopado anterior. Y de todos los presentes agradezco igualmente su oración por la causa, que me consta, y que animo a continuar y redoblar, para que la fase romana pronto culmine, si Dios así lo desea.

Termino diciendo que la alegría de este momento solamente es enturbiada por la ausencia de algunas de las personas que trabajaron tan activamente en esta causa y que hoy ya no están con nosotros. Particularmente quiero recordar, además de a D. Antonio Dorado Soto, que ordenó en su día la apertura del proceso, a Dª Carmen García-Morato Gálvez, D. Agustín García Chicón, D. Diego Martínez Salas, al Rvdo. D. Lisardo Guede y al Rvdo. D. Pedro Sánchez Trujillo. La tristeza que nos produce sus ausencias, está sin embargo confortada por la esperanza de que igual que se abrazaron a la cruz de Jesús, ahora están abrazados al Señor en su humanidad glorificada, y confiamos que desde el cielo apoyen la causa de beatificación de Gálvez, tan eficazmente como lo hicieron en vida.