El vaticano nombra relator para la causa de beatificación

(Sacado de la web de la diócesis de Málaga)

En el Congreso Ordinario de la Congregación para las Causas de los Santos, que tuvo lugar el pasado día 25 de enero, se nombró Relator de la Causa del Siervo de Dios José Gálvez Ginachero a Mons. José Jaime Gavilá Brosel.

Tras la clausura de la fase diocesana en junio de 2017, la Causa del doctor Gálvez pasó a Roma, donde el sacerdote rondeño don Salvador Aguilera López, como Postulador de la fase romana, presentó las actas en la Sede del Dicasterio, con la finalidad de ser verificada su validez jurídica.

Decretada la validez jurídica el 26 de octubre del pasado año, se da ahora el siguiente paso: el nombramiento del Relator. Bajo su dirección, don Salvador Aguilera y don Francisco García Villalobos, secretario-canciller del Obispado de Málaga, comenzarán a elaborar la «Positio super vita, virtutibus et fama sanctitatis».

Una vez terminado el volumen, cuya finalidad es probar que el Siervo de Dios vivió las virtudes en grado heroico, se hará entrega de éste a la Congregación para las Causas de los Santos a fin de ser estudiado por los consultores teólogos y, si fuera necesario, por los consultores históricos.

Un nuevo paso para ir acercándonos cada vez más a la tan ansiada beatificación del doctor Gálvez Ginachero.

Conferencia sobre el Dr. Gálvez y las escuelas ave maría de málaga

Conferencia al Claustro de Profesores de las Escuelas del Ave María en Málaga, 21 de enero de 2019

Si Dios está con nosotros, ¿quién estará contra nosotros? Romanos 8,31

Antes de nada, deseo agradecer a D. José Luis Esteve Balzola su implicación con la causa de beatificación de Gálvez Ginachero. Él representa a las Escuelas del Ave María en la Asociación pro-beatificación. Y cuando era presidente del Patronato de las Escuelas, y por tanto sucesor de Gálvez Ginachero, presentó la carta de adhesión en nombre del Ave María al proceso de beatificación. No era un formulario-tipo de adhesión. Era una carta sentida y sincera, luego les leeré algún párrafo. De manera que muchas gracias D. José Luis.

Agradecer naturalmente a las Escuelas esta amable invitación. Para mí es un verdadero honor poder hablar de José Gálvez en un lugar que él tanto, tanto amó. Siempre se habla de su generosidad donando los terrenos, pero puedo afirmar que esa generosidad era la mínima expresión, la mínima traducción económica de su amor por las Escuelas. Igual que cuando hacemos un regalo a un ser querido, nunca el coste del regalo alcanza a expresar el nivel de nuestro sentimiento. Pues haciendo la comparación, figúrense el cariño que D. José Gálvez tenía a estas Escuelas, a sus miembros, a lo que representan.

Gálvez no es una figura del pasado. Yo deseo ofrecerles  Gálvez como una figura vigente, actual, útil, si se me permite la expresión. No le vean sólo como un bienhechor que hizo unas donaciones, que presidió el Patronato, pero que está ahí atrás, en el panteón de los hombres ilustres… Muy ilustres, pero que hoy ya no tienen nada que decirnos.

No, Gálvez, es válido para el presente. Moderno, diría yo incluso. ¿Por qué? Primero porque Gálvez se anticipó a su época en muchas cosas. Por ejemplo, su actitud hacia las mujeres; la primera mujer concejal en Málaga, Teresa Aspiazu, la tuvo él cuando fue alcalde, y luego no hubo más mujeres concejalas durante casi 60 años, hasta la democracia; o su valoración de las matronas, creando la primera Escuela en Málaga; ahí están en la causa de beatificación docenas de testimonios de matronas testificando cómo les dispensaba un trato exquisito, la confianza que tenía en ellas, el valor y el respeto que otorgaba al trabajo de estas magníficas profesionales, etc.7

Pero sobre todo su actitud era de total empatía hacia las minorías, hacia los marginados. Lo que hoy llama el papa Francisco las víctimas de la cultura del descarte. Los ancianos. Los enfermos contagiosos. Los huérfanos. Las mujeres abandonadas, sin recursos y con cargas familiares. A las prostitutas, las madres solteras, las mujeres que habían abortado, las atendía Gálvez en exclusiva. Porque esas situaciones límite, límite sobre todo en aquella época, e incluso todavía hoy, esas situaciones las contemplaba y las atendía Gálvez desde su óptica cristiana y ponía todos los esfuerzos, con su ciencia y su caridad, para remediarlas.

Pero aquí, hoy en esta institución educativa quiero ponerles de manifiesto especialmente la faceta de Gálvez como amante de la infancia y comprometido con la educación. Estoy hablando a unos profesionales como ustedes que se dejan la piel para que las nuevas generaciones adquieran conocimientos y puedan tener un futuro, una dignidad y que no se dejen manipular. Esa vocación que tienen ustedes les da muchas satisfacciones. Pero no nos engañemos, hoy día también da muchos sinsabores, muchas amarguras. La incomprensión que pueden sentir de los alumnos, a veces de los padres e incluso puede que de la administración. Eso no se paga. Pero ustedes sostienen su esfuerzo, su lucha, porque tienen una vocación muy clara, y tienen modelos. Modelos excelentes como Andrés Manjón, Jesús Corchón, y el propio Gálvez Ginachero.

Gálvez llegó a ser la tercera fortuna en Málaga, y a su muerte estaba prácticamente empobrecido. Pero él no sólo daba peces, sino que se propuso que todo el mundo, y especialmente los más humildes, supieran pescar. No exagero si les digo que le obsesionaba el tema educativo casi tanto como el suyo propio, el sanitario. Concretamente, los esfuerzos de Gálvez en materia  educativa  se      orientaron principalmente hacia los jesuitas, los salesianos y naturalmente hacia nosotros, hacia el Ave María.

Si nos vamos a principios del siglo XX, en esa época Gálvez ronda los 40 años. Ya está bien consolidado en Málaga, ya es una figura de referencia.

Pues bien, en esa época, la educación de la infancia de las clases más desfavorecidas ustedes saben que se  encontraba prácticamente abandonada.

La profesora Sanchidrian ha estudiado aquel momento histórico.

Málaga tenía entonces unos 130.000 habitantes, de los que casi el 70 % eran analfabetos. Y Málaga contaba con tan solo 30 escuelas públicas. Además cada escuela normalmente tenía una sola clase, donde se atendía a todo el alumnado, lo que suponía que la administración  ofertaba aproximadamente 3.000 plazas escolares. Esta oferta tan escasísima era, según las autoridades de la época, más que suficiente por falta de demanda. Y no había demanda porque o bien los niños tenían que ganarse la vida y ayudar a sus familias y no podían ir a la escuela, o simplemente porque los padres no veían en ella una vía de mejora para sus hijos, no la valoraban.

La educación por tanto era en esta época un privilegio, para las clases más pudientes. Y         contra esta situación reacciona la Iglesia.

El sacerdote don Diego López Linares, estaba muy preocupado viendo la cantidad de niños vagabundos, que vivían solos por la ciudad, separados de sus padres, deambulando, comiendo y durmiendo como podían en la calle o bajo los puentes. Carne de cañón, carne de delincuencia. Entonces, para buscar recursos, acudió a algunas personas entre los que se encontraba don José Gálvez Ginachero, para según nos relata Jesús Corchón,”… instalar unos dormitorios que él llamó “Refugios nocturnos”, pues verdaderamente solo servían para dormir (…) Esto consistía en que al anochecer los niños iban allí, y don Diego les tenía preparado un vaso de leche, y un pedazo de pan, y luego a dormir, y por la mañana cuando don Diego acudía aquello ya estaba vacío, se habían ido despertando, y se habían ido y se acabó, pero a la siguiente noche volvían otra vez.

 

Fíjense, el proyecto Calor y Café que tenemos hoy día en Cáritas diocesana (ahora acaba de cumplir dos años), se parece bastante a esa iniciativa de D. Diego López Linares. Diego López Linares trabajaba en 1900. Hoy, siglo XXI, hablamos de un estado social de derecho, la Iglesia ha tenido que montar el centro de acogida nocturna “Calor y café” en la calle Álvaro de Bazán. Allí, las personas que duermen en la calle pueden acudir a resguardarse, descansar, tomar algún alimento caliente, darse una ducha, etc. Está abierto desde las 9 de la noche hasta las 9 de la mañana.

Pero volvamos a Diego López Linares. De este refugio nocturno infantil, que estaba en calle Pozos Dulces, Gálvez pagaba el alquiler del inmueble, además de donaciones que hacía en dinero. Pero Gálvez no se conformaba con financiar este asilo. Sabía que había que promover socialmente a estos niños y le propuso a D. Diego transformar el “Refugio” en “Escuela”, conforme al modelo de las “Escuelas del Ave María” que el Padre Andrés Manjón estaba estableciendo con éxito en Granada.

El diario del Padre Manjón, día 17 de diciembre de 1.904, dice:”Don Diego López Linares (presbítero) y don Joaquín Bugella (abogado) vienen de Málaga a empaparse en los procedimientos del Ave María para fundar allí bajo la protección de José Gálvez. ¡Ave María! ”

Año 1907. D. Diego se traslada a una finca propiedad de la esposa de Gálvez en el Pasillo de Nateras, hoy Avda. de Fátima, que le cedió en usufructo.Y tras la muerte de D5 María, Gálvez, ya viudo, consolida a favor de las Escuelas el pleno dominio de la propiedad.Allí permanecerán las Escuelas hasta su traslado en 1947, a las instalaciones hoy ocupan aquí en Huelin.

En el preámbulo de la escritura notarial de Fundación,  se exponía justamente que las Escuelas se constituyeron mediante la donación de los inmuebles que hemos dicho “con objeto – leo textualmente- de favorecer a los niños de las clases menesterosas de esta capital, siguiendo las doctrinas de los Reverendos Don Andrés Manjón,…, y Don Diego López Linares,…;

También se dice en la Escritura que el fin de esta institución, por cuyo cumplimiento satisfactorio debe velar el Patronato, es “formar buenos cristianos y perfectos ciudadanos, en el mayor número posible de niños de Málaga.” Es una cita directa de la célebre frase de Don Bosco, ya hemos dicho que la otra pasión educativa de Gálvez fueron los salesianos.

De este modo Gálvez se adhiere al modelo de las Escuelas del Ave María, y lo hace conforme a la doctrina social de la Iglesia. Porque de acuerdo con la doctrina social de la Iglesia, tenemos que educar para hacer a las personas miembros de una comunidad que discierne las opciones que debe asumir. Es sobre todo una cuestión de dignidad. Hay que educar -ustedes lo saben mucho mejor que yo- para hacer a las personas capaces de hacerse cargo de los problemas del propio tiempo y del propio ambiente. Para que puedan tomar responsabilidad activa y protagonismo en la comunidad cristiana y en la sociedad. La idea de la que estamos hablando por tanto, en tiempos de Gálvez y hoy en 2019, es educar para participar en una sociedad profundamente necesitada de construir tejido social. Como dice Fernando Fuentes, el Director de Pastoral Social de la Conferencia Episcopal Española, uno de los retos históricos permanentes en España es la escasa consistencia de la sociedad civil, que en la vida real se traduce en el abandono de responsabilidades individuales en manos del Estado. Ése es nuestro reto.

Verdaderamente pueden estar ustedes absolutamente orgullosos de estas Escuelas. De tanto bien que han hecho, hacen y harán. Cuando las Escuelas surgieron en Málaga, fueron una auténtica revolución pedagógica, tanto por sus métodos como por constituir una enseñanza dirigida a las clases humildes de la sociedad, que en la práctica estaban abandonadas por todos. Porque antes de plantearse cualquier discusión metodológica, el primer paso de las Escuelas era vestir, alimentar y dar de comer a los niños, consiguiéndose de esta forma que las propias clases desfavorecidas se interesaran  en la escolarización de sus hijos, lo que evitaba igualmente que los niños estuviesen en la calle.

Y es que aunque nos resulte difícil imaginar estas situaciones desde nuestra perspectiva actual, la “diferencia” del Ave María en tiempos de Gálvez era que ofrecía dos comidas diarias, en vez de lo habitual de estos centros, que era una. Con lo que además de evitar la carencia nutricional de los niños, se evitaba una mayor “exposición “al abandono callejero, presa fácil para cualquier tipo de abuso. Se conserva un escrito de José Gálvez dirigido al Ministro de Educación, año 1942, en el que se decía literalmente:”Que existiendo bajo el cuidado del Patronato que tiene el alto honor de dirigir unas Escuelas del Ave María en el barrio más populoso y fabril de la ciudad…, siguiendo en todo los métodos que nos trazara nuestro inolvidable maestro Andrés Manjón. Que facilitándosele en estas Escuelas no solo la educación sino también el alimento, que al ser distribuido a 200 niños en dos comidas, se consigue que estén recogidos todo el día (de 8 y 1/2 de la mañana a 7 de la tarde), con lo cual se evita la lacra de Málaga, el niño callejero. Que teniendo en proyecto la instalación de unas clases-talleres…” Y sigue así la petición. O sea, primera prioridad: recoger a los huérfanos, muchos de ellos por causa de la guerra, de uno y otro bando. Y a partir de ahí, que estuvieran alimentados. Y ya después, el tema educativo.

¿Qué pasaba? Que mucho de lo que se conseguía se podía perder al abandonar los niños la educación obligatoria. Así que para evitarlo se promovieron talleres para aprender un oficio, y así se les mantenía en las Escuelas hasta una edad más superior en la que su personalidad estuviese más formada. Este diseño de Escuela aspiraba igualmente a formar cívicamente, educando hombres completos, que pudiesen resistir las manipulaciones de las ideologías.

Pues bien, este ideario de las Escuelas del Ave María, que Gálvez, López Linares y después Jesús Corchón pusieron negro sobre blanco en los Estatutos y piedra sobre piedra en los pabellones, ese ideario, ese ideal, ese sueño cristiano debe seguir vivo, porque las necesidades y retos siguen hoy vigentes.

¿No es un reto la inmigración? ¿No es un reto la soledad y el aislamiento que provocan las nuevas tecnologías? El papa Francisco nos ha advertido reiteradamente sobre ambos temas. Naturalmente los tiempos han cambiado.

Pero los enfoques,         los recursos,         las anticipaciones, las empatías que tuvieron Manjón, Gálvez, Linares y Corchón son para nosotros hoy modelos de referencia, son guías pasadas para resolver nuestros propios retos presentes.

Estudiando sus guiones de trabajo y de vida, podemos escribir los nuestros.

Seguro que todos ustedes tienen figuras de referencia. Yo les aseguro que la vida de Gálvez, sus reacciones, sus actitudes, pueden serle de mucha ayuda hoy en sus vidas.

He citado varias veces a Jesús Corchón. Está claro que de los muchos frutos que dieron las Escuelas, no cabe duda que quizás el mejor fue él. Se convirtió en la mano derecha de José Gálvez tras la guerra como Director, mientras que Gálvez presidió el Patronato  hasta su muerte. Y precisamente de Jesús Corchón, del que se conservan varios testimonios en la causa de beatificación en favor de José Gálvez, les voy a leer un fragmento de una hermosa semblanza titulada “El Doctor Gálvez, amante de la infancia”: “…a nuestro D. José, como a aquel otro adalid de la Ciencia Pedagógica, D. Andrés Manjón, no le ha estorbado ser un genio para sentir en su corazón las miserias de la parte más débil de la humanidad, que es la infancia, … si es de fama nacional la maestría con que ha manejado su milagroso bisturí, con creces se ha superado en la aplicación del bisturí de la Caridad para con la infancia, bisturí que lo único que raja es el interesado egoísmo y el propio bolsillo, para cicatrizar las heridas que este viejo vicio y la falta de compasión cristiana dejaron frescas y aún sangrantes en el tierno corazón infantil. Dondequiera encuentra la herida de la miseria infantil e intuye con su fino sentido la ocasión de remediarla, allí acude él con el bálsamo anónimo de su farmacopea espiritual. Por eso no es de extrañar que, al hacer el recuento de sus desvelos hasta el momento presente en pro de la niñez desvalida, sea casi imposible lograrlo, dada la duración y fecundidad de su vida; teniendo que contentarnos con resumirlo en comidas y comedores para los niños en su época de Alcalde, instalación del Sanatorio Marítimo Antituberculoso y constitución del Tribunal Tutelar de Menores para la corrección de la infancia descarriada…es, además protección constante a la educación salesiana y avemariana, es la realidad de escuelas levantadas en barrios carentes casi en absoluto de ellas y son, el número incalculable de necesidades infantiles remediadas que ni tú ni yo sabemos y que aparecerán en su día a la vista de los vivientes” .

Eso decía Jesús Corchón de Gálvez. Con razón, al fallecer Gálvez Ginachero, estas Escuelas se sintieron literalmente huérfanas, pues habían perdido a un verdadero padre espiritual que tanto se desveló literalmente por los niños sin padre o abandonados.En el Libro de Actas del Patronato, se acordó “constara en acta el sentimiento de todos los presentes por tan irreparable pérdida””El finado -dice el acta, que se conserva- fue el creador del Patronato y protector  constante de las Escuelas durante su primera época, y desarrolló una labor verdaderamente extraordinaria en la segunda, pues todas las obras que se han realizado en estas escuelas tanto materiales en lo que a la construcción del edificio se refiere como en buscar solución a las dificultades económicas y captación de amigos, simpatizantes y protectores de las Escuelas en una máxima parte es debido a su trabajo e influjo. La muerte del Dr. Gálvez Ginachero – termina el acta- ha sido un verdadero luto para la ciudad, y ha privado el Patronato de su alma y de su vida. Y ya en nuestros días, D. José Luis Esteve Balzola, en la carta de adhesión a la causa de beatificación del Dr. Gálvez  que les he mencionado al principio, señalaba:”hay que reconocer que los talentos que adornaros su gran personalidad no fueron únicamente simples cualidades de orden humano, sino auténticas virtudes cristianas que transforman todo su quehacer altruista en ofrenda a Dios y lo elevan al nivel sobrenatural. Sólo así se puede interpretar el plan diario de su vida que discurre entre coordenadas que lo canalizan y lo definen: la Santa Misa, la adoración eucarística nocturna, la oración, el rezo del Santo rosario, etc… Todo lo que le hacía posible alcanzar su gran objetivo: la presencia continua y el amor de Dios. Sí, -decía en la carta D. José Luis Esteve- creo profunda y sinceramente que el Siervo de Dios José Gálvez Ginachero, es acreedor a ser elevado oficialmente por la Santa Iglesia Católica a la categoría de Beato. Así podrán disponer los malagueños de un paisano como guía cercano en este recorrido hacia la Casa del Padre Dios. En el Patronato de las Escuelas del Ave María, ya recurrimos a su provechosa intercesión.”

Voy concluyendo: en primer lugar y por todo lo dicho, considero que en las Escuelas podemos tener a Gálvez como un modelo profesional y moral. Podemos aprender de su actuación cotidiana, de su día a día. Él seguía un estricto plan de vida y un riguroso método de trabajo. Es lo que yo suelo llamar “el secreto de Gálvez Ginachero”. En su Cuaderno de Notas, él iba escribiendo en frases cortas algunos de sus pensamientos, o pequeñas oraciones. Y también recogía con frecuencia sus programas diarios; los objetivos cotidianos que, se proponía cada mañana desde que se despertaba, para cumplirlos con rigor y precisión.     Saben que tenía una mentalidad como muy alemana. Era un hombre extraordinariamente metódico. Y ahí se ve, en sus programas diarios, que iba alternado trabajo y devoción. Todos los días, por la mañana misa, después estudio, y al hospital, a media mañana se escapaba a saludar a María Auxiliadora, otra vez hospital, visita al santísimo, estudio, clínica, rosario, preparación del día siguiente.

Noten que he dicho dos veces “estudio”. Ya con sesenta años -60 años de la época-, y siendo él mismo una autoridad, sacaba unas dos horas cada día para dedicarlas al estudio. En su Cuaderno cita incluso las materias y los manuales de referencia. Por tanto, un gran ejemplo para todos nosotros.

Pero en segundo lugar, no olvidemos que Gálvez está en proceso de beatificación. Podemos y debemos pedir su intercesión. Me ha encantado ver al principio de su magnífica revista, la oración aprobada por la Iglesia para solicitar gracias o favores y  que más pronto que tarde estoy convencido nos traerá algún milagro. Decía Santa Teresita que se pasaría su cielo haciendo el bien en la tierra. Seguro que Gálvez, el médico de los niños y sus madres, el protector de la infancia, está pidiendo a Dios por nosotros. En sus propias palabras:

-Quiere el Señor concedernos sus gracias, pero sólo las da a aquel que las pide. Ora sin cesar. El Señor oye ciertamente a los que piden con perseverancia.

-Pide como el leproso: Señor, si quieres puedes curarme. Esto es, si lo merezco y es conveniente.

Así que confiemos y pidámosle a Dios nos conceda lo que realmente nos conviene, y pidamos confiadamente a Gálvez su intercesión. Pidámosle a Dios que nos ilumine ante nuestros problemas y dificultades. Los particulares y los profesionales. Los de cada uno de nosotros, y los de nuestras queridas Escuelas, que tienen muchos retos, pero también un enorme capital humano -todos ustedes- y una gran reserva y fortaleza espiritual (el legado de Manjón, de López Linares, de Corchón, de Gálvez y de tantos que han pasado por aquí más o menos anónimamente pero que han sido las piedras vivas que hoy nos permiten mirar con esperanza al futuro).

Ustedes, y ya termino, queridos docentes, al educar están creando el futuro. Literalmente, lo tienen en sus manos. Con esa responsabilidad, aliméntense con el ejemplo de figuras que parecen del pasado, pero que son muy del presente. Ustedes, aquí, son los herederos de Gálvez, de su figura, de su mensaje, de su esperanza, de su sueño.

Sigamos el modelo de Gálvez. Él siempre confió en Dios. La confianza en Dios nos permite afrontar cualquier adversidad. Porque “si Dios está con nosotros, ¿quién estará contra nosotros?”

Entrevista Maria José García-Morato Gálvez

Maria José García-Morato Gálvez (Madrid 1930), la presidenta de la Asociación Probeatificacion José Gálvez Ginachero, es la nieta mayor del siervo de Dios, la primera de las cuatro hijas del matrimonio formado por Joaquín García-Morato Castaño y Carmen Gálvez Moll. Es viuda de Miguel de Larrea Santacruz y tiene seis hijos y diecinueve nietos.

Nació en Madrid en la maternidad de Santa Cristina, y vivió en Málaga su infancia y juventud y desde su matrimonio en 1955 reside en Madrid, aunque siempre se ha mantenido vinculada a su ciudad, donde vuelve siempre que puede a visitar a su familia y amigas del colegio de la Asunción.

Ella y sus hermanas perdieron a su padre cuando eran muy niñas, y se criaron con su abuelo, el doctor Gálvez al que cariñosamente siempre han llamado Papa abuelo.

¿Qué recuerdos conserva usted del Dr. Galvez?

Tengo muchos recuerdos. Los más significativos son:

Siempre que entraba en casa, lo primero que hacía era “saludar” unas imágenes que había del Sagrado Corazón de Jesús y después de la Inmaculada y rezar durante unos instantes.

Algunos domingos por la tarde, nos llevaba a mi hermana Carmen y a mí a visitar distintos conventos de monjas de clausura donde rezábamos en la capilla y después nos daba un sobre para que lo pusiéramos en el torno.

Otros días nos llevaba a las dos a las Hermanitas de los Pobres y al Asilo de Los Ángeles a ayudar a servir la comida.

Después de comer, todos los días rezábamos el rosario todos los de casa, él siempre de rodillas delante de la Inmaculada y nosotras sentadas detrás de él.

En Nochebuena, siempre íbamos mi madre y las tres hermanas mayores con él a misa del Gallo en la capilla de su sanatorio. Entonces se daban tres misas seguidas, y siempre nos quedábamos dormidas.

Venía a casa un profesor a darnos clase baile y Papa abuelo me decía “baila, baila”. Yo que era muy traviesa, siempre le preguntaba “¿Qué quieres que baile, fino u ordinario?” Él se me quedaba mirando y me decía “Tú sabes lo que me gusta”. Eso quería decir sevillanas o jotas, asi que ponía el disco y bailábamos.

Nos llevaba de paseo por el puerto de Málaga y nos hacía repetir las tablas de multiplicar.

Una anécdota que refleja su sentido del humor es que, un día, durante la guerra, fue en el Hospital Civil, donde él era director, a la cocina a ver que iban a comer los enfermos. Mari Pepa Estrada, esposa del doctor Perez Bryan, que era muy simpática y estaba ayudando, le dijo que había lentejas, pero que estaban muy sosasporque no había sal. El le contesto “no importa, conque tus metas un poquito el dedo ya estarán saladas”.

Esto no lo viví en primera persona, pero me lo contaron. Durante la guerra, un día la superiora de las Hermanas de la Caridad que atendían el Hospital Civil fue a decirle: “DonJosé, vengo a decirle que nos vamos a tener que ir ya que están matando a muchos sacerdotes y monjas”. Él le contesto “Saben que aquí hacen mucha falta, pero hagan ustedes lo que mejor les parezca”.

Al día siguiente aparecieron todas las Hermanas de la Caridad cada una con su maleta, ya a despedirse y decirle adiós. Papa abuelo les pregunto “¿Cómo se van ustedes?”. La superiora le dijo “En un barco que está en el puerto esperándonos para llevarnos a Francia” Él les dijo “ ¿Y qué pensará su fundador San Vicente de Paul cuando les vea ahí arriba en el barco?” Se quedaron calladas, dieron media vuelta y no se fueron. Se quedaron en el Hospital durante toda la guerra y a ninguna de ellas les paso nada.

Después de la guerra, mi madre y él nunca hablaron de la misma delante nuestro.

Durante la segunda guerra mundial, oyendo las noticias por la radio, muchas veces cerraba los ojos y se ponía a llorar, cayéndole las lágrimas por las mejillas. Nosotras no entendíamos que le pasaba y le preguntábamos a mi madre, que nos decía que le daba mucha pena todo lo que los alemanes estaban haciendo contra los judíos. Él había estudiado en Berlín y sentía mucho aprecio por los alemanes, por lo que no podía entender que hicieran tantas barbaridades.

Era muy serio y hablaba poco, pero siempre fue muy cariñoso con nosotras, y en las épocas que pasamos fuera de Málaga, sea en Madrid o en el Castillo de la Mota, nos escribía frecuentemente dándonos noticias de casa y recomendándonos que nos portáramos bien.

A pesar de sus múltiples ocupaciones, recuerdo quevenía siempre a las funciones de teatro o baile que hacíamos en el colegio, donde siempre le sentaban a la derecha de la madre superiora.

También daba mucha importancia a la formación y a la educación, por eso me hizo estudiar enfermera, que me gustó mucho, y magisterio, que en cambio no me gustó nada.

 

¿Qué supone para usted que su abuelo este en proceso de beatificación?

En primer lugar, supone una alegría inmensa y un enorme respeto hacia él.

En segundo lugar, siento también la responsabilidad, junto al resto de la familia, y en colaboración con el Obispado de Málaga, que es quien pone en marcha el proceso, de hacer todo lo posible para ayudar en lo que pueda y conseguir que llegue a ser beatificado. En esto esta siendo inestimable la ayuda tanto del Postulador de la fase diocesana D. Francisco García Villalobos como del Juez de la causa D. Federico Cortes y ahora el Postulador en Roma D. Salvador Aguilera. Todo esto supone mucho trabajo, pero trabajo que se hace con alegría y con gusto.

Y en tercer lugar, doy gracias a Dios por haber tenido la oportunidad de vivir tan cerca de él y haber recibido un testimonio tan extraordinario. Estoy muy contenta de haber tenido un abuelo santo.

Mientras convivíamos con él sabíamos que era muy bueno, pero no conocíamos muchas de sus obras de caridad, de las cuales hemos tenido noticia a través de terceras personas y en ocasiones mucho después de su fallecimiento. Solo al crecer, al conocer todas esas cosas y con el tiempo he sido consciente que no solo era bueno, sino que era un santo.

Además, al empezar el proceso de beatificación, con la creación de la Asociación Probeatificacion y los actos que se han organizado, he tenido la oportunidad de leer todo lo que he podido sobre él y así aprender aún más sobre su figura, sobre aspectos de su vida profesional, de su etapa como alcalde etc., que no conocía.

 

¿Cree que Gálvez puede ser un ejemplo para los hombres y mujeres del siglo XXI?

¡Desde luego que sí!

La gran mayoría de los santos son sacerdotes y religiosos y muchos de los laicos santos son mártires. Obviamente todos ellos son ejemplos de vida cristiana dedicada a Dios y a los demás, y sin duda inspiran a muchos sacerdotes y religiosos y a cristianos en países donde son perseguidos.

Pero no hay tantos santos laicos que hayan sido padres de familia, que hayan desarrollado una vida profesional e incluso hayan tenido una vida pública o política. Por eso creo que el caso del Dr. Gálvez es tan interesante, porque hay muchísimos cristianos, e incluso no cristianos, que hoy en día pueden identificarse con su figura y a los que su vida y sus obras pueden servir de ejemplo.

El Dr. Gálvez por una parte nos da testimonio de vida cristiana intensa, con una fuerte componente de la oración y de la devoción al Corazón de Jesús, a Maria Auxiliadora, a la Eucaristía y al Espíritu Santo.

Por otra parte, es ejemplo de amor, integridad, honradez y austeridad en su vida personal y familiar, de entrega absoluta de su persona y su tiempo hacia sus enfermos, de desprendimiento y práctica de la caridad en grado extremo.

Pero también esun ejemplo en buscar la excelencia en el ejercicio de su profesión, no dejando nunca de estudiar e intentando estar siempre a la vanguardia no solo en cuanto a nuevas técnicas, sino fundando instituciones que subieran el nivel de la sanidad general como Santa Cristina y las escuelas de matronas.

Es un ejemplo de compromiso público con su dedicación al Colegio de Médicos, a su ciudad al aceptar un cargo de alcalde que no deseaba, y no se aprovecha de esos cargos, sino que los vive como un servicio.

Creo que es un ejemplo en que pone todos sus talentos (intelectuales, físicos, económicos e incluso sociales) en funcionamiento para hacer el bien, para ayudar a los más necesitados, para buscar siempre que más se puede hacer para los niños, los ancianos, las mujeres enfermas o sus familiares…ese no darse nunca por satisfecho ante los problemas o situaciones difíciles que se presentan. ¡Es incansable!

Yo creo que somos muchísimas las personas  que nos podemos identificar con alguna de estas facetas de su persona o de su obra y verle como un ejemplo.

 

 

 

 

Mesa Redonda: “José Gálvez Ginachero, médico, académico, gestor y bienhechor”

Esta mesa redonda que ha tenido lugar, en la sede de la Sociedad Económica de Amigos del País de Málaga, el viernes 14 de diciembre 2018 a cargo de la Academia Malagueña de Ciencias, el Colegio de Médicos de Málaga, el Museo Andaluz de la Educación y con la colaboración de la Sociedad Económica de Amigos del País de Málaga y la Consejería de Conocimiento, Investigación y Universidad.

Presentación:
Dr. Fernando Orellana,  Presidente de la AMC

Intervienen: (entre paréntesis el tiempo de comienzo)

  •     (2’45”) D. Manuel López Mestanza, Primer Teniente de Alcalde de Ayuntamiento de Alhaurín de la Torre y Director del Museo Andaluz de Educación,
  •     (19’45”) Dr. Juan José Sánchez Luque, actual Presidente del Colegio de Médicos de Málaga
  •     (33’26”) Dr. Federico Soriguer Escofet,  médico especialista en Endocrinología y Nutrición y académico
  •     (50’00”)D. Francisco García Villalobos, Secretario General Canciller del Obispado de Málaga
  •     (1 :06’47”) Dª. Mari Pepa Lara García, Archivera, historiadora y académica
  •     (1:26’28”) Dr. Fernando Orellana, médico oftalmólogo y presidente de la Academia Malagueña de Ciencias

Una reseña del acto se puede leer En esta página de la Academia Malagueña de las Ciencias

El Dr. Gálvez en la historia de la medicina de Málaga

Interesante capítulo de “Málaga desconocida” coordinado y presentado por Salvador Jimenez, y dedicado en esta ocasión a la Historia de la Medicina en nuestra ciudad. Puede localizarse la referencia a José Gálvez Ginachero entre los minutos 12,10 a 17,35 del documental.

Enhorabuena a Canal Málaga y a su equipo de profesionales por esta cuidada producción, destacadamente a Salvador Jimenez.

El Doctor D. José Gálvez Ginachero y la Adoración Nocturna

( Conferencia de D. Sebastián Rivas Briales.
Málaga, 12 de abril de 2018)

1No esperaba que mi conferencia fuera a pronunciarla ante el Santísimo, por eso el primer saludo es para el Señor, por Su presencia aquí ante nosotros. Pidamos al Espíritu Santo que lo que yo haya escrito sirva para beneficio de Vds., y también para mí mismo.

Me sobrecoge encontrarme ante Vds., en un lugar sagrado, donde una vez al mes hago mi adoración nocturna y durante el día está siendo adorado el Señor solemnemente expuesto en la custodia por tantos fieles. Como ya ha dicho D. Felipe Reina, en este lugar se forman adoradores e incluso hay un proyecto para Adoración Perpetua. Hoy mismo han tenido una reunión con la Hermana para ir formando grupos de adoración diurna. Hace un mes se han tenido 24 horas de puerta abierta y muchos se han comprometido a un turno de una hora para adorar al Santísimo, incluso, en las horas difíciles de la noche, y con la asistencia de dos sacerdotes, cada hora, para administrar el sacramento del perdón. Es decir, hay una espiritualidad eucarística aquí en el centro de Málaga, en el corazón de Málaga.

Un saludo especial a los nietos del Dr. Don José Gálvez Ginachero, aquí presentes, García-Morato Gálvez, Haya Gálvez y Gálvez Petersen que tienen que sentir una gran emoción cuando ven que la Causa de beatificación de su abuelo, ya siervo de Dios, va hacia adelante. También he de resaltar la labor ingente del postulador de la Causa don Francisco García Villalobos que coordina todo el proceso, y a los componentes de la Comisión, entre los que también pertenecen sus nietos. Algunos de los miembros de la Comisión han trabajado con gran tesón y profesionalidad en la investigación de los documentos que han recopilado, y, ahora se proyectan actividades para que la figura de don José vaya siendo cada vez más conocida y admirada.

2Saludo, también, a todos los presentes y mi agradecimiento por la delicadeza en oír lo que voy a comentar de D. José.

Cuando el Presidente de la Adoración Nocturna Española en Málaga me encargó que hablara ante ustedes sobre “Don José Gálvez Ginachero y la Adoración Nocturna”, me impresionó y me sigue impresionando la responsabilidad de ocuparme en exponer algo sobre la vida de aquel señor que conocí en mi juventud y que me impactaba por su porte que invitaba al respeto por algo especial y muy difícil definir: la unción de la espiritualidad que tienen las personas inundadas de Dios. Él vivía en la calle Císter, enfrente de la Catedral, por el Patio de las Cadenas o Patio de los Naranjos, como bien saben todos. Recuerdo su coche Fiat 1000 y el Topolino de su hijo, también ginecólogo, a quien cariñosamente llamábamos Pepito Gálvez y que falleció a temprana edad.

Con relativa frecuencia yo iba a esa casa por vivir allí su nieto y amigo mío Carlos Haya Gálvez y yo en la misma calle en el primer piso del edificio de la calle Cister donde se encuentra el restaurante El Jardín.

Voy a introducir una anécdota en que interviene la familia de mi mujer. Don Balbino Santo Olivera, Obispo de Málaga, al tener que salir para Tánger en 1936 le encomendó a la madre de mi mujer que protegiera a su hermana que se quedaba en Málaga, por lo que recurrió al siervo de Dios don José Gálvez para pedirle ayuda y la admitió en el sanatorio camuflándola como si fuera enfermera, poniéndole una bata blanca, con lo que don José corría gran riesgo de ser delatado, pues sabemos que en esos difíciles momentos de persecución de la Iglesia Católica en España, fueron asesinados 160 sacerdotes y seminaristas en esta diócesis, y muchos más los seglares solo por el hecho de ser católicos, entre otros el presidente de la Adoración Nocturna de aquella época.

¡Cuántos pasarán por los jardines de la Catedral, frente a su casa, y verán el busto de don José..,! Pensarán que es un personaje del pasado de nuestra ciudad, sin interesarse quién fuera y cuál hubiera sido su vida. Los que se acerquen a ese busto, leerán: “Al doctor Gálvez Ginachero, insigne malagueño que consagró su vida al servicio de España, de la ciencia y la caridad cristiana” y…, nada más. Otros, sabrán que desde el río Guadalmedina al Hospital Civil hay una avenida con su nombre. También en el mismo hospital hay otro busto suyo y…, se acabó la historia, no saben más de él.

Don José Gálvez no es un personaje que pertenece al pasado lejano, pues muchos de los presentes le habrán conocido e incluso habrán venido al mundo gracias a su intervención como ginecólogo. Don José nace el 29 de septiembre de 1866 y pasó al Padre el 29 de abril de 1952, por lo que es de nuestra época o al menos de los que somos mayores.

Podría hablar de las muchas facetas de la vida de don José como insigne ginecólogo, alcalde de nuestra ciudad, protector de la escuela del Ave María, Salesianos, Asilo de los Ángeles, director del Hospital Civil y del Noble. Pero como en otras intervenciones se han ocupado u ocuparán de sus actividades en los diferentes aspectos citados, ahora me piden que hable de su vida y su actividad en la Adoración Nocturna, que yo amplío a su vida como hombre impregnado de la Eucaristía.

Es notorio que cuando alguien tiene muchas obligaciones, siempre le cabe alguna más, y quien tiene tiempo sobrado no puede asumir ninguna otra. Los motivos son muy diferentes entre los que trabajan mucho, pues hay quien lo hace en exceso por vanidad, ambición, obsesión…, e incluso con apariencia de que se hacen cosas en beneficio de los demás, cuando es en el suyo propio. Diferente es cuando la entrega es por Dios, pues entonces, es totalmente real que el beneficio es exclusivamente para el prójimo. Así fue en el Dr. Gálvez, como bien indica la inscripción antes citada en los jardines de la Catedral: “y la caridad cristiana”.

Esto es lo que le ocurría a don José, que entregado por completo a Dios parecía que para él, el día tenía 48 ó más horas, ya que realizaba muchas actividades en beneficio de los demás, en su profesión como ginecólogo y fuera de ella. Por lo que, pese a sus muchos compromisos, también tenía tiempo para pasar la noche arrodillándose ante el Santísimo Sacramento y adorarle, pues era adorador nocturno, y no solo adorador sino también Presidente Diocesano de la Adoración Nocturna Española en Málaga, renunciando a este cargo por las muchas tareas diurnas que requerían su presencia e incompatibilizaban con sus abundantes responsabilidades, pues hay otros muchos trabajos diurnos que realiza un Presidente, como es lógico, y los que han sido Presidentes lo saben.

En el año 1915 ingresó en la Adoración Nocturna con el compromiso de hacer la adoración una vez al mes, pasando pronto a honorario por sus muchos viajes y ocupaciones profesionales, pero en 1930 volvió a ser adorador activo. Pues, quien se inscribe en la Adoración Nocturna se compromete a hacer la adoración por la noche una vez al mes y en las vigilias de Jueves Santo, Corpus Christi y Difuntos. Cuando por diversas circunstancias no puede cumplir con ese compromiso, puede abandonar la Asociación o continuar en ella como honorario, permaneciendo en contacto. Tenemos adoradores en esa situación por diversos motivos y más entre los mayores que se encuentran impedidos por enfermedad.

Decía, que don José una vez que pudo hacer sus adoraciones mensuales, volvió a ser adorador activo en 1930, y en la época difícil por el odio a la religión católica de 1931 asumió la responsabilidad de aceptar la presidencia diocesana hasta que hubo que suspenderla durante un año por las revueltas constantes, aunque paulatinamente se fue reorganizando bajo su presidencia.

En 1936 la Adoración Nocturna quedó totalmente suspendida y tras finalizada la guerra civil, volvió a restaurarse en 1941, nuevamente bajo su presidencia. En la Vigilia del Corpus del 10 al 11 de junio de 1943 renunció a esa responsabilidad, al mismo tiempo que recibió el distintivo de Veterano, que es cuando se han hecho 125 vigilias.

La Adoración Nocturna, es una asociación de fieles de la Iglesia Católica que se fundó en París en el siglo XIX y se extendió por todo el mundo y el Venerable don Luis de Trelles y Noguerol, abogado de Galicia, la introdujo en España, como presidente Nacional de la Adoración Nocturna Española. Él vino a Málaga para fundarla en 1883 celebrándose la primera vigilia de adoración en la iglesia de San Julián.

Con el nombramiento de san Manuel González García como obispo de Málaga hubo un resurgimiento de la Adoración Nocturna en nuestra Diócesis, pues nos cedió espacio en el Palacio Episcopal para que se tuviera una capilla y sede para el Consejo Diocesano, capilla y todo que desapareció con la quema del palacio episcopal, pero nuevamente nos la habilitó don Balbino Santos Olivera cuando se reedificó el palacio.

En aquellos tiempos la adoración se comenzaba al anochecer en la secretaría para tras la invocación al Espíritu Santo, comentar un tema de reflexión. Luego se pasaba a la capilla y se rezaba las Vísperas del Oficio Divino y posteriormente se turnaban los adoradores y así cubrir toda la noche y de madrugada, a las 6:00, el sacerdote, director espiritual del grupo de ese día celebraba la santa Misa, y rezo de Laudes. Los adoradores que esperaban su turno para hacer la hora de adoración pasaban a la secretaría donde había unos sillones de mimbre para descansar e incluso algunas literas para poder echarse y esperar a ser llamados. Y a las 6 de la mañana se celebraba la Santa misa y se rezaba Laudes.

En la actualidad, al no tener capilla propia, (hemos pasado a tener sede en otro lugar, en el Postigo de San Juan) se hace en las parroquias. Solemos iniciar de 21:30 a 22:00 horas y finalizar sobre la 1:00 de la madrugada, aproximadamente, de la madrugada. La celebramos como antaño, con algunas variaciones: comenzamos con la invocación al Espíritu Santo, alguna reflexión, y ahora tenemos la Misa al principio y rezamos Completas en vez de Laudes pues ya no estamos celebrando la mañana sino que le rezamos al Señor antes de irnos a dormir.

El ser adorador nocturno, es una vocación que se recibe del Señor, por lo que nuestra asistencia solo es el cumplimiento a ese llamamiento, y dado que se realiza en las horas en que los demás descansan, permite a quienes tienen muchas ocupaciones durante el día poder asistir una vez al mes a este encuentro personal y comunitario con el Señor en representación de la Iglesia orante. Es lo que dijo el Señor en Getsemanit en la noche al comienzo de su Pasión: “Velad y Orad”. Y, ahí estaba Don José, velando y orando.

El encuentro personal con el Señor le atraía a don José desde su juventud y posteriormente, al ejercer su profesión, por las mañanas es lo primero que hacía al llegar, ir al Sagrario de la capilla del Hospital Civil o en sus visitas a la iglesia de los Salesianos. Ese encuentro personal con el Señor, en silencio, en la actitud de escucha le iba transformando y sensibilizando el corazón.

Hemos clausurado hace poco el “Año de la Misericordia” y el pasado día 1 de este mes, el “Domingo de la Misericordia” aunque la misericordia nunca finaliza. Es providente que en el día de hoy hablemos de don José, quien fue forjando su corazón a los pies de Jesús presente en el Santísimo Sacramento y adorándole, dándole gracias, reparando y pidiendo por todos sus enfermos y sus actividades en bien de todos. De estas adoraciones mensuales por la noche, en los ratos diarios por las mañanas ante el Señor, además de la recepción frecuente de la Comunión hizo que se fuera eucaristizando y entregarse más y más a los demás. En unos momentos como María escuchando a los pies del Señor, y en otros como Marta poniendo en práctica las enseñanzas recibidas de Corazón a corazón para verterlas en el prójimo, y en su profesión, atendiendo a las mujeres más necesitadas con la misma dedicación que a las pudientes.

En su cuaderno privado de notas se encuentran pensamientos de gran profundidad espiritual y unión íntima con el Señor y su acción en continuo servicio, lleno de la virtud de la esperanza, como algunas de las que cito:

No te preocupes por el qué dirán, piensa en lo que juzgará Dios.

-Vanos y estériles son los trabajos que no tienen por guía y norte al Señor.

-Quiere el Señor concedernos sus gracias, pero sólo las da a aquel que las pide.

-El que ruega se salva; el que no ruega se condena.

-Pide por tus difuntos, por tus maestros, por los compañeros, por los tuyos, por los enemigos.

Sobre la virtud de la caridad, anota:

Ayuda al prójimo con caridad.

-No puedes ir al cielo por el camino de las comodidades y del egoísmo. Has de hacerlo todo por el camino de la caridad y mortificación.

-No te contentes con buenos propósitos. Realízalos.

-Agradece al Señor sus beneficios y favores. Procura no olvidarlos. Prepara otros ejecutando la caridad con el prójimo.

-Haz el bien que puedas, aun aquel al que no estás obligado.

 

Sobre la fortaleza:

 -El padre de familia ha de dar ejemplo y servir de modelo en todo lo que sea servicio de Dios.

No dejes nada bueno que hayas empezado. Pide al Señor constancia.

No cedas lo más mínimo a los malos impulsos.

-No dejes de hacer lo que debes por respetos humanos. Procura la gloria de Dios.

-Acepta con humildad lo que Dios te mande en todo orden de cosas, que si tu disposición es buena en todo resultará su mayor gloria y tu mayor bien.

 

Sobre la humildad:

 -Se humilde y pide humildemente al Señor que te salve.

-Limpia tus acciones de toda mezcla mala.

-Vive tan limpio de tus pensamientos, palabras y obras, cada día, cual si fuera el último de tu vida.

-Pasa el día como si fuera el último de tu vida, para que el Señor esté a tu lado.

-Reconoce tu miseria. Reconoce la infinita bondad de Dios. Ten esperanza firme. Confía en su amor.

-Huye de las honras, confía en el Señor, sobre todo en las cosas superiores a tus fuerzas.

 

Sobre la Prudencia y justicia:

 -No seas como el siervo a quien el Señor perdonó una gran deuda y luego él no quería perdonar otra pequeña a su compañero.

-No sean baldías en ti las gracias y favores del Señor. Procura al contrario, que de hoy en adelante no se pierda ninguna. Hoy procura no juzgar ni criticar a nadie.

-Pide al Espíritu Santo luz para discernir en todas las cosas lo verdadero de lo falso y lo imaginario de lo real. Y fuerza de voluntad para seguir el camino recto.

-Serás juzgado con arreglo al conocimiento que tienes de las cosas.

-Piensa en los favores generales y especiales que te ha hecho Dios y procura agradecer y cumplir los deberes correlativos.

-No hallarás a Jesús si no lo buscas con pureza de intenciones. No juzgar ni criticar destempladamente.

-No juzgues a los demás: júzgate a ti mismo.

 

Y para no ser excesivamente largo, entre las muchas anotaciones que tiene, finalizaré con lo que tenía anotado sobre la Virgen María:

 -Desconfía de ti. Guárdate y confía en Nuestra Señora.

-Propósito: eleva el corazón cada hora y saluda a la Santísima Virgen con un Ave María pidiéndole te libre de pecar.

-Está en tu mano la dicha de la paz interior.

 

Y así podríamos ir señalando sus muchos pensamientos anotados, y sus propósitos de practicar todas las virtudes de los que solo he puesto algunas.

Se pueden hacer muchas cosas, y son muchos los empresarios, autónomos, profesionales de carreras universitarias u oficios, etc., pero hay que considerar las cosas por qué se hacen. Los resultados pueden ser similares, pero el valor del trabajo bien hecho por amor a Dios es diferente del realizado pensando solo en la productividad en donde el prójimo es un número y es tratado como tal. Por esa actitud sobrenatural de don José, fue muy grande su prestigio ante sus enfermeras, auxiliares, empleados, enfermas y los familiares de estas que hizo fuera defendido y salvada su vida, en aquellos días de revuelta, por algunos ante sus compañeros de fechorías y odio a la religión. Gozaba de gran reputación entre las autoridades civiles y religiosas, pues la continuidad del bien en todos los ambientes hace que una vida sencilla en el trabajo se convierta en heroísmo, teniendo su fundamento en la gracia de Dios que hace se realicen con sencillez lo que pertenece al nivel sobrenatural que potencia los dones naturales, de forma que solo se descubre posteriormente para que sea una acción de Dios y no se valore como mérito personal y conduzca a la vanidad.

Bien sabemos que cuando comemos metabolizamos los alimentos y los transformamos en nosotros si están en condiciones, pues si no lo están, perjudican nuestra salud; pero cuando comulgamos recibimos al Señor, y el proceso es diferente, pues Él es mayor que nosotros, Él no nos asimila y fortalece, sino que nos va transmutando en Él si vamos con la debida preparación, pues en caso contrario, dado que la Eucaristía es la actualización de la Pasión de manera incruenta y su resurrección, al recibirlo estando en pecado mortal, actualizamos aquella crucifixión, y como nos dice san Pablo: “pues quien come y bebe sin discernir el Cuerpo, come y bebe su propio castigo” (1Cor 11,29). Por esto, don José que recibía la Comunión con gran devoción y no por rutina, asimilaba la riqueza del Corazón del Señor reflejando sus sentimientos de darse a todos y detectar las necesidades que a otros se nos pasan desapercibidas. Su vida fue el sarmiento que está unido a la Vid.

or todo esto, la figura de don José Gálvez cada vez va teniendo mayor realce, y es un ejemplo para nuestro tiempo de indiferentismo en el que se pretende lograr el bien a fuerza del rechazo de todo bien y se ataca la virtud como si fuera algo retrógrado, de siglos pasados o de políticas diferentes que no deben practicarse en este siglo XXI, como si ahora no estuviéramos dañados por el maligno como en todos los siglos anteriores y desde que Adán y Eva quisieron ser como Dios. Don José es un ejemplo para los médicos, los alcaldes, los directores de centros de enseñanza o de asistencia, los adoradores y si hubiera muchos seglares haciendo las cosas con el espíritu forjado por el amor a Dios, el mundo y la sociedad sería muy diferente y el bien reinaría en la humanidad.

Providencial es que el 19 de marzo de este año, solemnidad de san José, el papa Francisco haya promulgado la Exhortación Apostólica “Gaudete et exsultate” en donde trata de la santidad y tomando cita del Vaticano II, nos dice: «Todos los fieles, cristianos, de cualquier condición y estado, fortalecidos con tantos y tan poderosos medios de salvación, son llamados por el Señor, cada uno por su camino, a la perfección de aquella santidad con la que es perfecto el mismo Padre» (Lumen gentium 11).

La Asociación Probeatificación de Don José Gálvez Ginachero, como ya se ha mencionado, ha recopilado abundante documentación y notas personales que reflejan todas las virtudes de su vida. Es de gran satisfacción para todos, y en especial para sus nietos, que el 16 de junio, pasado, el Excmº Sr. Obispo de Málaga  Mons. Jesús Catalá Ibáñez presidiera la “Clausura de la fase diocesana de la Causa de Beatificación” del siervo de Dios José Gálvez Ginachero en el Santuario de Santa María de la Victoria, por lo que toda la documentación, ya firmada y lacrada,  está Roma. Y el 20 de febrero último, ha tenido lugar en Roma, en la sede de la Congregación para las Causas de los Santos, la apertura canónica de las actas de la Causa del siervo de Dios.

Su vida sencilla de trabajo sin descanso, esperamos sea considerada como vida heroica y, si es la voluntad de Dios, conceda la realización de algún milagro por su mediación para que podamos verlo elevado entre el número de los beatos y santos en beneficio nuestro, pues para él es totalmente accidental ya que su gozo es vivir eternamente en la presencia de Dios. Estado pletórico que a nosotros nos es imposible comprender lo que sea esa felicidad que nos trasciende.

Tenemos, también, la satisfacción de estar en revisión una persona cuyo testimonio y documentación médica fue recogida durante la instrucción. Asimismo hay información sobre otro posible caso, que si se confirmaran serían motivos para que se acelerara su beatificación.

Bendito sea Dios que nos presenta ejemplos de vida santa de seglares, y a los adoradores, para que nosotros hagamos otro tanto. Demos gracias a Dios y nos bendiga a todos y sigamos las enseñanzas de la Santa Madre Iglesia; y queramos, si no ser santos, queramos querer ser santos. Muchas gracias.

( Conferencia de D. Sebastián Rivas Briales.
Málaga, 12 de abril de 2018)

La causa del doctor Gálvez en el Vaticano

El día 20 de febrero, en la sede de la Congregación para las Causas de los Santos, sita en la plaza de Pío XII, número 10, a pocos metros de la plaza de san Pedro, ha tenido lugar a las 15:30 la apertura de las actas de la causa del Siervo de Dios José Gálvez Ginachero.

En dicho acto, tal como nos ha informado el Postulador de la Causa del Siervo de Dios, D. Salvador Aguilera López, estaban presentes el oficial encargado por dicha Congregación para la apertura, Monseñor Giacomo Pappalardo, el vicario episcopal de acción caritativa y social de la diócesis de Málaga, D. Gabriel Leal Salázar y un nutrido grupo de condiocesanos que, por una u otra razón, se encontraban en la Ciudad Eterna.

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Mons. Pappalardo (derecha) y D. Salvador Aguilera

El acto de apertura ha sido breve pero intenso. Tras unos momentos de oración, se ha procedido a abrir las cajas que contenían toda la documentación de la fase diocesana, cajas que habían sido lacradas en la sesión de clausura el pasado día 16 de junio en la Basílica de la Virgen de la Victoria y que habían sido entregadas en el Dicasterio Vaticano el 13 de julio del pasado año.

Con este paso, se ve cada día más cerca el momento en el que la Iglesia proponga como modelo de santidad a este insigne malagueño que, tal como podemos leer en el monumento a él dedicado en los jardines de la Catedral Malacitana, «consagró su vida al servicio de España, de la ciencia y de la caridad cristiana».

: Mons. Pappalardo, cuarto por la derecha; De derecha a izquierda.. Mons. Pappalardo (4º), D. Gabriel,(6º) D. Salvador (7º)
De derecha a izquierda..
Mons. Pappalardo (4º), D. Gabriel,(6º) D. Salvador (7º)

 

Visita de la Presidencia Nacional SSVP a Málaga

(Sacado de http://www.ssvp.es)
 Hasta Málaga capital se desplazaron en febrero el Presidente y la Vicepresidenta, en pro de la causa de beatificación del Siervo de Dios D. José Gálvez Ginachero, donde fueron recibidos por el Obispo de Málaga,  Ms. Jesús Catalá Ibañez, así como por los miembros de la Asociación Pro beatificación: D. Francisco García Villalobos, secretario general de la Diócesis y postulador de la causa de canonización, Sor Cecilia Collado H.C., y por una nieta del siervo de Dios, Mirenchu de Haya Gálvez. Se excusó el P. Miguel Romón Vita, C.M. que también tenía previsto asistir al encuentro.
Visita al Sr. Obispo de Málaga, Ms. Jesús Catalá Ibañez

Ms. Catalá que prodigó una cálida bienvenida, se interesó por la visita, comprometido con la causa, también mostró su disposición a apoyar la creación de Conferencias de San Vicente de Paúl en Málaga, de las  que era eximio miembro, D. José Gálvez Ginachero.

Al llegar a la Basílica, Real Santuario y Parroquia de Santa María de la Victoria y de la Merced, nos acompañó el párroco, Padre Alejandro Escobar, mostrándonos donde, en un lateral de la parroquia, a los pies del altar de la Inmaculada, está enterrado el Siervo de Dios. Allí rezamos una oración por su alma acompañados también por su nieta Mirenchu de Haya y por Francisco García. El Padre Alejandro nos enseñó a continuación profusamente el Real Santuario, a destacar la tenebrosa cripta de los Condes de Buenavista y la impresionante cúpula que alberga el trono de la Virgen de la Victoria, talla del siglo XV y Patrona Principal de toda la diócesis de Málaga.

D. Francisco García Villalobos, Sor Cecilia Collado H.C., Dª. Mirenchu de Haya Gálvez y Presidencia SSVP

Como actuaciones a seguir para fomento de la causa de beatificación, se ha acordado en estos próximos meses a través del párroco, promover una reunión informativa a feligreses de la parroquia que quieran comprometerse a la formación de al menos una Conferencia de la SSVP en Málaga capital, con el nombre del Siervo de Dios. Con la presencia de esta Conferencia y amparados por la Asociación, el Consejo Nacional de la SSVP se compromete a fomentar acciones tendentes a difundir y apoyar con distintas iniciativas, la causa pro beatificación de este gran hombre, modelo de vida para todos los vicentinos. El material de la causa de beatificación del Dr. Gálvez instruido en la Diócesis de Málaga ha sido ya entregado en la Congregación para la Causa de los Santos de Roma, con fecha 16 de junio pasado.

D. José Gálvez, obtuvo la licenciatura de Medicina en Granada y el doctorado “cum laude” por la Universidad Complutense de Madrid. Amplió sus estudios en París. En 1893 ingresó en el Hospital Civil de Málaga. Fue también Director-fundador de la Casa de Maternidad Santa Cristina, de Madrid y alcalde de Málaga.

El Dr. Gálvez Ginachero no hizo distinciones ideológicas ni económicas a la hora de atender a sus pacientes, se dedicó exclusivamente a ejercer lo mejor posible su profesión sin importarle el bando al que perteneciera cada herido o cada enfermo. Fue encarcelado en dos ocasiones por estar relacionado con la Adoración Nocturna y por la falsa acusación de colaborar con el golpe de estado. Tras las encarcelaciones y después de haber sufrido la muerte de uno de sus yernos y el secuestro de una de sus hijas durante la guerra, lo único que dejó escrito en su cuaderno de notas fue: “Acostúmbrate a llevar con buen ánimo las pequeñas mortificaciones que te da la vida”.

Altar de la Inmaculada y tumba del Siervo de Dios D. José Gálvez Ginachero

En su vida espiritual fue un hombre convencido totalmente de su fe, para él la vida era el modo de conseguir un lugar en el cielo, veía en los enfermos y en los pobres al propio Cristo y así los trataba, con toda su dedicación y su atención, intentando siempre hacerles la vida más llevadera.

De espíritu vicenciano, tuvo como médico en el hospital, una estrecha colaboración con las Hijas de la Caridad. D. José fue miembro de las Conferencias de la Sociedad de San Vicente de Paúl siempre en sintonía con sus valores y metas. Se embarca en decenas de proyectos que buscan la dignidad del hombre y que ofrecen una visión y ejemplo del papel del seglar en la Iglesia y de la participación activa en los cambios sociales de su tiempo, haciendo viva la doctrina social de la Iglesia, que tiene su desarrollo en la “Rerum Novarum”, de la que Federico Ozanam fue precursor.

Murió cristianamente el 29 de abril de 1952 a los 86 años de edad.

20 de febrero, apertura en Roma de la Causa del Dr. Gálvez

(Publicado en diocesismalaga.es)

Mañana, 20 de febrero, tendrá lugar en Roma, en la sede de la Congregación para las Causas de los Santos, la apertura canónica de las actas de la causa del siervo de Dios José Gálvez Ginachero.


Tras la clausura de la fase diocesana el pasado 16 de junio por parte de nuestro Obispo D. Jesús Catalá Ibáñez, la causa del Dr. Gálvez ha seguido adelante en Roma con los pasos fijados por la normativa canónica. El primero de ellos fue la entrega de las actas en el Dicasterio, junto a la documentación del acto de clausura; el oficial responsable dio a los portadores, D. Federico Cortés Jiménez y D. Francisco García Villalobos, un documento con el que se protocolaba la causa y se acusaba recibo.

El segundo paso fue el nombramiento del sacerdote rondeño D. Salvador Aguilera López como Postulador para la fase romana; a él le ha correspondido solicitar el paso que tendrá lugar el día 20, la apertura de las actas.

Una vez que tenga lugar este tercer paso, y tras verificar que están presentes todos los elementos necesarios, se darán otros pasos ulteriores (separar el Trasunto de la Copia Pública, verificar la numeración de las páginas,…) hasta llegar a la declaración de la validez jurídica, es decir, la declaración oficial en la que se certifica que la fase diocesana se ha hecho siguiendo correctamente la normativa vigente.

Pasado el cuarto, aún quedan tres pasos más, el nombramiento del Relator, la preparación de la Positio y la entrega de ésta para que sea estudiada por parte de los consultores teólogos. Por tanto, en cuanto se publique el decreto de validez jurídica se procederá al nombramiento del Relator que, junto al Postulador y otros colaboradores, comenzarán a preparar la Positio cuyo fin es probar que, en verdad, el Siervo de Dios José Gálvez vivió las virtudes en grado heroico.

A este evento histórico se unirán, invitados por el Postulador de la Causa, los sacerdotes malagueños que están realizando sus estudios en Roma y algunos condiocesanos más que, por una u otra razón, se encuentran ese día en la ciudad eterna.

La Sociedad de San Vicente de Paúl por la Causa de su Beatificación.

Con motivo de la Fiesta de San Vicente de Paúl,la Sociedad que lleva su nombre envió un artículo de su revista OZANAM, que fue publicado en la web de la Diócesis y que nosotros hemos reproducido en la entrada anterior.

También reproducimos dos documentos de interés que obran en el Archivo de la Diócesis y que de los que se les ha enviado copia, ya que sus archivos en Madrid fueron quemados en la guerra civil.

ACTA 309– ARCHIVO HISTORICO DIOCESIS MALAGA

RECOGIMIENTO DE NIÑOS ABANDONADOS SAN VICENTE PAUL. GALVEZ SUFRAGA EL ARRENDAMIENTO DE UNA CASA DE RECOGIMIENTO PARA NIÑOS. EN ESTE INTERESANTISIMO DOCUMENTO SOBRE EL RECOGIMIENTO NOCTURNO DE NIÑOS ABANDONADOS DE SAN VICENTE DE PAÚL, EL DIRECTOR DE LA INSTITUCION EXPONE “LA MUDANZA DEL ESTABLECIMIENTO A UN LOCAL MÁS AMPLIO Y CONVENIENTE, GRACIAS A LA GENEROSIDAD DEL BIENHECHOR DON JOSÉ GÁLVEZ GINACHERO QUE HACE LA LIMOSNA DE SUFRAGAR EL ARRENDAMIENTO DE LA CASA. EN AGRADECIMIENTO SE ACUERDA QUE CADA DIA AL HACER LA COMUNIDAD LAS ORACIONES ACOSTUMBRADAS, SE RECE UN PADRE NUESTRO A SAN JOSÉ INTERESÁNDOLO ESPECIALMENTE POR LA SALUD Y FELICIDAD DE TAN GENEROSO BIENHECHOR”.

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Transcripción:

“En la ciudad de Málaga a treinta y uno de julio de mil novecientos cinco, reunido el Consejo de Dirección del Recogimiento nocturno de niños abandonados en su nuevo local de la calle de Pozos Dulces nº 19, bajo la presidencia del Consejero Don José Luis Álvarez de Linera y con asistencia del Sr. Director de la Casa Don Joaquín Bugella y Bao, del Capellán-Rector Don Diego López Linares, del canónigo Don Damián Sánchez Canella y del secretario que suscribe, se abrió la sesión con la invocación al Espíritu Santo y se leyó el acta de la anterior, que fue aprobada. El Señor Director expuso al Consejo la tramitación que había llevado la mudanza del establecimiento a un local más amplio y conveniente, gracias a la generosidad del bienhechor Don José Gálvez Ginachero que como ya consta en el acta precedente hace la limosna de sufragar mensualmente el arrendamiento de la casa, y propuso que en el mismo momento en que se tomaba posesión del mismo local, acordara el consejo dar a dicho Señor un testimonio de gratitud algo más expresivo que un simple voto de gracias consignado en acta. Considerado justo lo expuesto se acordó por unanimidad el instituir de manera permanente, desde el día de hoy y mientras tenga vida la institución, el que al hacer la comunidad las oraciones acostumbradas por la mañana y por la noche, se rece un Padre Nuestro a San José interesándolo especialmente por la salud y felicidad de tan generoso bienhechor, y que se deduzca certificación de este acta para entregarla al Señor Gálvez, quedando comisionados de la entrega los Sres. Director y Capellán-Rector.”

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07/05/1910

NOMBRAMIENTO – ARCHIVO HISTORICO DIOCESIS MALAGA

NOMBRAMIENTO DE MIEMBRO DE LA CONGREGACIÓN DE SAN VICENTE DE PAUL. ESTE NOMBRAMIENTO EXPEDIDO POR EL SUPERIOR GENERAL ANTONIO FIAT, CUYA TRADUCCIÓN DEL LATIN AL CASTELLANO SE ACOMPAÑA, ES OTRO TESTIMONIO ESCRITO DE SU CARIDAD INAGOTABLE, PUES ES UN RECONOCIMIENTO EN EL QUE SE LE AGRADECE POR PARTE DEL SUPERIOR GENERAL DE LAS CONGREGACION DE LA MISION SAN VICENTE PAUL Y DE LA SOCIEDAD DE LAS HIJAS DE LA CARIDAD SU “SINGULAR BENEVOLENCIA”.

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