II PREMIOS GÁLVEZ GINACHERO

La Asociación Pro-Beatificación Don José Gálvez Ginachero junto al Colegio de Médicos de Málaga organizan la segunda edición de los Premios Gálvez Ginachero. Tendrán lugar el jueves 29 de Septiembre (fecha que coincide con su nacimiento en 1866) en el Salón de Actos que lleva su nombre, Don José Gálvez , del Colegio de Médicos a las 19:30.

El doctor Gálvez Ginachero se mira en El Espejo Málaga

 

Doctor Gálvez Ginachero

 

(Publicado en diocesismalaga.es 05/11/2021)

El postulador diocesano de la causa de beatificación del doctor Gálvez
Ginachero y secretario general-canciller de la Diócesis de Málaga,
Francisco García Villalobos, ha participado en el programa EL ESPEJO de
COPE Málaga para profundizar en la vida y obra del ginecólogo malagueño
que camina hacia los altares. Continuar leyendo «El doctor Gálvez Ginachero se mira en El Espejo Málaga»

El Doctor Gálvez Ginachero en EWTN-España

Según informa D. Salvador Aguilera López, Postulador de la Causa de Canonización del Siervo de Dios José Gálvez Ginachero, los próximos sábados 16 y 29 de octubre a las 12:30, la televisión católica EWTN-España transmite el Documental que la «Asociación Pro-Beatificación Don José Gálvez» realizó en 2013 sobre la vida y obras del médico malagueño.

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“Los santos de la puerta de al lado”: una antesala para la beatificación de JGH

(Testimonios sobre Médicos que llegaron a los altares)

Este sábado 17 de abril, se realizará una jornada de reflexión sobre la santidad en el mundo actual, que permitirá a estudiantes, profesionales y público en general conocer la vida de dos médicos santos y tres que están camino a la canonización.

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LA CELEBRACIÓN DE SANTA LUISA EN TIEMPO DE PANDEMIA

(Por su interés reproducimos el presente artículo del
P. Corpus Juan Delgado Rubio C.M.)

La celebración de la fiesta de Santa Luisa nos encuentra este año recogidos cada uno en nuestras casas, asumiendo con responsabilidad las orientaciones de protección y cuidados ante la crisis provocada por la pandemia del coronavirus.

1.- Un sufrimiento que nos estremece
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El doctor Gálvez, el miedo y el deber

(publicado en Diocesis de Malaga. 08/04/2020: 1130)
El Dr. Gálvez con algunos de sus nietos
 

Todos tenemos miedo. Hobbes decía de sí mismo: “Mi querida madre dio a luz gemelos: a mí y al miedo”. Es una afirmación universal, general, en la que no caben excepciones, salvo por peligrosas patologías. Continuar leyendo «El doctor Gálvez, el miedo y el deber»

Ha muerto Sebastián Rivas Briales

Hemos tenido conocimiento con gran tristeza del fallecimiento de Sebastián Rivas Briales, otra víctima de este enemigo invisible y mortal que nos ha confinado en nuestras casas y nos ha impedido incluso asistir al funeral de nuestro amigo.

Sebastián fue durante varios años vocal de la Asociación Gálvez Ginachero por la Adoración Nocturna, y se esforzó con gran acierto y éxito en la difusión de la vida y obra del Siervo de Dios, coadyuvando con la causa de beatificación, como marcan sus Estatutos. Dejó paso a Félix Valiñani en este oficio de vocal, por poder atender mejor a su esposa enferma y que hoy es la principal perjudicada del fallecimiento de Sebastián, junto con su querida hija. Continuar leyendo «Ha muerto Sebastián Rivas Briales»

Fallece Kathleen Appler, superiora general de las Hijas de la Caridad

Con la discreción que es propia de la Sencillez que debe caracterizarnos, ha pasado medio desapercibida la muerte de nuestra Superiora General, el pasado 18 de Marzo si bien la causa de su muerte ha sido la enfermedad que fué diagnosticada y tratada desde hace año y medio. Pero la coincidencia con la crisis provocada por el famoso virus, no solo explica que no haya sido noticia, sino que en su fallecimiento, ella ha compartido la suerte de todos los que han dejado esta vida sin la compañía física de sus familiares que, lógicamente, no podían desplazarse desde Estados Unidas en estas circunstancias. Continuar leyendo «Fallece Kathleen Appler, superiora general de las Hijas de la Caridad»

Gálvez, médico y alcalde en medio de la epidemia de peste bubónica

Inauguración de un comedor escolar para 200 niños por el alcalde de Málaga, José Gálvez Ginachero, en 1926

Málaga, marzo de 1923. La prensa malagueña denuncia la aparición de una epidemia maligna en la ciudad.

Las autoridades son conocedoras de que se trata de un grave brote de peste bubónica, pero ocultan esta información y tratan por todos los medios de silenciar la noticia, temiendo las terribles consecuencias económicas que la declaración de la enfermedad acarrearían a Málaga.

Finalmente, las autoridades sanitarias gubernativas actúan y la ciudad, y, lo que era aún más grave, el puerto, son declarados “sucios”.

Esta declaración conlleva el inmediato cierre del puerto, paralizando el comercio. Finalmente, desde el Gobierno Civil, en abril de 1923, se inician las oportunas campañas sanitarias, y se obliga al Ayuntamiento a la declaración oficial de la peste en Málaga. En octubre de 1923, mes en el cual José Gálvez Ginachero es nombrado alcalde, la sombra de la peste todavía se cierne sobre la ciudad. Y aunque la epidemia se erradique, la paralización del tráfico marítimo deja en una situación angustiosa a la capital.

Es evidente que una de las razones para la elección de Gálvez como alcalde, y la aprobación entusiasta de su nombramiento por todas las clases sociales, fue su decidida (y en muchas ocasiones heroica) actuación en las sucesivas epidemias que asolaron Málaga a fines del siglo XIX y principios del XX (señaladamente el cólera y la gripe).

El propio gobernador General Cano, representante del Directorio, decía en un telegrama fechado el 7 de octubre de 1923 al subsecretario de la Gobernación que “el sacrificio hecho por el doctor Gálvez, de aceptar con el beneplácito de Málaga entera la alcaldía, debe inspirar la confianza en la sanidad en esta capital”.

Y ciertamente, como han estudiado especialmente Juan María Lamas y Mari Pepa Lara, durante sus tres años como alcalde, hasta su dimisión en 1926, José Gálvez orientó con todas sus fuerzas la política municipal a una labor social sin precedentes: intervención decidida en las condiciones higiénico-sanitarias, particularmente con la canalización de las aguas y el alcantarillado; mejora global de los establecimientos hospitalarios de Málaga, y creación de otros nuevos; intensas campañas de vacunación; construcción de barriadas de protección oficial (entre otras la “ciudad jardín”); y en general cuantas acciones dictaban su ciencia y su conciencia para cuidar la salud de sus connvecinos.

Gálvez Ginachero había heredado una ciudad llena de miseria social y económica, sin confianza en sí misma y con gran temor por el inmediato futuro; y en vez de ensimismarse en ideologías o favorecer a los de su propia clase social (sin hablar de las donaciones que realizó para diversas acciones municipales, en lugar de lucrarse), trató de crear un municipio más solidario, y tuvo la valentía de afrontar los problemas desde su raíz: invirtiendo grandes sumas para el bienestar de los malagueños, y dotando a los pobres y desfavorecidos de las más elementales infraestructuras sanitarias. Ningún alcalde anterior había llegado tan lejos en políticas sociales.

Hoy, cien años después, desgraciadamente nos encontramos de nuevo con la ciudad asolada por una epidemia. Para todos nosotros es una situación absolutamente inédita, que nos ha devuelto con una bofetada de realidad la conciencia de nuestra enorme fragilidad, precisamente en Cuaresma.

Pero el ejemplo de Gálvez, científico y creyente, se reproduce en las acciones esforzadas de todo el personal sanitario malagueño que nos atiende, muchas veces sin medios suficientes para su propia protección, hasta la extenuación. Nuestra gratitud y nuestra oración para que Dios les aliente en su tarea y sobre todo para que aleje de nosotros esta enfermedad que se ceba especialmente con nuestros mayores.

Como nos pide el Obispo Mons. Catalá en su Carta Pastoral Vivir la fe inmersos en la pandemia, “rezamos por las personas que están sirviendo a la población desde sus puestos de trabajo, de manera especial por los médicos y el personal sanitario. Rezamos por quienes tienen la responsabilidad de las decisiones, por las fuerzas de seguridad, por quienes desempeñan su trabajo en estos días como servicio a la comunidad, por los padres que se desviven cuidando a su familia, sobre todo a los niños que viven desconcertados esta situación”.

Y ojalá que el Siervo de Dios Gálvez Ginachero, que tan sensible fue durante su vida terrena con los sufrimientos de las enfermas y enfermos de nuestra ciudad, nos contagie con su ejemplo y nos sirva de modelo para intentar devolver, cada uno en la medida de nuestras posibilidades, la salud física y espiritual y la esperanza a nuestros hermanos.

Oración para pedir por la pronta beatificación de José Gálvez Ginachero

Señor Dios nuestro, que concediste a tu siervo José Gálvez Ginachero Doctor en Medicina y Ginecólogo, innumerables dones que ejercitó con esfuerzo durante su vida, de modo que nos dejó un ejemplo de ideal cristiano en las variadas facetas de sus actividades como padre de familia, cirujano y hombre público, sostenido por una profunda fe en la Eucaristía y por una gran devoción mariana, supo unir su ciencia médica con el ejercicio de su profesión y la atención a los más necesitados, siempre abierto a toda acción benéfica, fue propulsor de varias de ellas. 

Concédenos por su intercesión la gracia que ahora te pedimos (hágase la petición) y haz que nuestra Santa Madre Iglesia, a la que él amó fielmente, acredite públicamente su santidad.

Por Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina por los siglos de los siglos. Amen.

Padrenuestro, Avemaría y Gloria.

Francisco García Villalobos

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Un vicentino ejemplo del buen samaritano

Artículo sobre Gálvez en el Boletín de la Sociedad de San Vicente Paúl
(Para verlo a pantalla completa, pulse aquí)

María de la Cruz Salazar primera matrona numeraria de la diputación provincial de Málaga

MariaCruzSalazarEl pasado día 29 de junio 2018, se representó “Historia de la Salud” en el cementerio histórico de San Miguel de Málaga, una visita teatralizada organizada por “Eventos con Historia” una empresa dirigida por Eduardo Nieto, y que se dedica a la animación y teatralización de eventos. En esta ocasión se representaron diversas escenas teatralizadas, donde actores daban vida a importantes personajes del mundo de la sanidad malagueña. Entre ellos, la actriz Inmaculada Márquez dio vida de forma magistral, a la matrona María de la Cruz Salazar, y el actor José Luis Zumaquero García, también de forma brillante, al Dr. Gálvez Ginachero.

Según consta en el Reglamento del Colegio Provincial de Matronas de Málaga de 1925, la maternidad provincial del Hospital Civil S. Juan de Dios de Málaga era la institución benéfica por excelencia y a ella acudían las indigentes que además de serlo, pudieran demostrarlo, mediante la inscripción en el Padrón de Beneficencia de los municipios de la provincia.

Las matronas que trabajaban para la Beneficencia Municipal de Málaga, asistían gratuitamente a domicilio los partos de las mujeres más humildes, siempre que el parto fuera normal; en el caso de existir complicaciones, debían avisar al médico, que podría atender a la parturienta el mismo, o disponer su traslado al Hospital Civil.

Las clases altas eran atendidas en las consultas privadas de los médicos tocólogos; las clases medias eran asistidas en sus domicilios por médicos generales o matronas privadas; y las clases pobres, en el caso de tener alguna complicación, se veían obligadas a acudir a los hospitales de beneficencia como el Hospital Civil Provincial. En Málaga se da el caso que este hospital era dirigido y asistido por los mismos médicos de reconocida fama en la asistencia privada, como el Dr. Gálvez Ginachero.

Durante una gran parte de este periodo histórico (1890-1940), el Dr. Gálvez Ginachero estuvo como Jefe y Director de la Maternidad malagueña. En la salas del hospital podían asistir los partos los médicos, las matronas de servicio, o las alumnas de la escuela de matronas. En el caso de que el parto lo realizara una alumna, siempre era supervisado por la matrona numeraria, por lo que en el registro en la historia clínica obstétrica siempre figuraba la matrona.

Entre los años cuarenta y cincuenta del siglo XX el servicio de maternidad del Hospital Civil de Málaga atendió el 40,5% de los partos que se realizaban en Málaga capital. De la mayoría de los partos realizados en el hospital, durante la primera mitad del siglo XX, un 78,4% eran realizados por las matronas. La estancia media hospitalaria en general de una parturienta en la maternidad del Hospital Civil era de unos 12 días. Este parámetro estaba relacionado con la procedencia de la gestante, en concreto dependía de si la embarazada era de origen rural, urbano o transeúnte y cuando era la matrona la que atendía el parto, el 93,7% de las mujeres cursaban sin fiebre.

A la vista de estos datos, que denotan un importante y progresivo aumento en el número de partos atendidos en la maternidad de Hospital, y unos excelentes resultados sanitarios, se entiende el gran índice de popularidad y el prestigio alcanzado por la Maternidad del Hospital Civil, las matronas y por el Dr. Gálvez entre las futuras madres de Malaga y su provincia, y en la sociedad malagueña en general, durante estos años.

En 1948 se creó la Escuela Especial de Matronas del Hospital Civil de Málaga, bajo la dependencia jerárquica de la Dirección General de Enseñanza; fue el Dr. José Gálvez Ginachero, el fundador de esta escuela de matronas. En 1949 D. José escribió el prólogo al libro “Obstetricia para Matronas” del Dr. Orengo Díaz del Castillo, y en él da a entender cuál es su idea de los conocimientos que debe adquirir una matrona en su formación práctica:

“… desarrollar la parte científica con la suficiente extensión para que sea fácil hacerse cargo de lo que se trata de inculcar, sin necesidad de aprenderlo de memoria, y la parte práctica… los detalles indispensables para que haya la concordancia necesaria entre lo leído y lo visto, que es, a mi juicio, lo que necesita todo el que va a aprender una técnica”.

  1. José Gálvez comprendió la importancia de la formación especializada, y la necesidad de contar en Málaga con matronas que fueran profesionales de gran formación y experiencia práctica, para que realizaran labores de enseñanza en su nueva escuela del Hospital Civil. Las Hijas de la Caridad no tenían permitido atender partos. Por ese motivo ofreció esta misión a personas de su total confianza que ya habían trabajado anteriormente con él mismo en el hospital madrileño de Santa Cristina y que fue inaugurado por los reyes Alfonso XIII y Victoria Eugenia en 1924, bajo el nombre de Escuela de Matronas y Casa de Salud Santa Cristina, para la asistencia de mujeres y la enseñanza de matronas.

Según consta en los archivos de la Diputación provincial de Málaga, en los años treinta, se contrató a matronas expertas para realizar funciones docentes en la Escuela de matronas de Málaga. En la partida presupuestaria de la Escuela de Matronas del año 1931 se consigna la contratación de una matrona, María de la Cruz Salazar, procedente de Bilbao, “… con las condiciones precisas de idoneidad y práctica”, para prestar servicio en la Escuela de Matronas de la maternidad provincial del Hospital Civil, con un sueldo de 2.000 pesetas anuales.

Con estas condiciones económicas, y con una plaza fija en la diputación provincial, viene a Málaga Doña María de la Cruz Salazar, la primera matrona y la primera mujer numeraria con una plaza en esta institución malagueña. En la revista Anales de la Diputación, es donde aparece publicado su nombre como la única mujer, entre un largo listado de médicos y practicantes hombres también numerarios, que formaban el parte del personal facultativo de la beneficencia provincial, presididos por el decano y director del hospital y de los servicios de maternidad y ginecología, D. José Gálvez Ginachero.

Esta gran profesional, dedicó toda su vida a la enseñanza en la escuela de matronas del Hospital Civil; al jubilarse, se le hizo una gran fiesta de reconocimiento en el Hospital Noble de Málaga, y finalmente volvió al País Vasco, su tierra, donde falleció.

Silvia Dolores García Barrios